Capitulo 2

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—¿Pasa algo malo?—preguntó abrazándose a él con fuerza.

—No lo sé...

—¿Quieres ir?—preguntó ella mirándolo a la cara sin ser capaz de soltarlo.

—No...prefiero preguntarle—dio un suspiro para responder el mensaje con rapidez, estaba harto de sus sutiles insistencias.

—Yo no tengo problema—se acomodó ella acercándose a su cuello y dejando suaves besos.

—Pero yo sí, estoy cansado de que me involucren en rumores con ella—giró ligeramente su rostro hacia la fémina—No quiero que te toquen con esas cosas...

—Confío en ti.

—Lo sé, pero es molesto, yo sólo quiero ser tuyo—le sonrió con ternura cuando su celular volvió a sonar.

"—Otro artículo salió y sólo quería aclararlo, notaron que aún tengo contacto con tu estilista"

—Cada vez son cosas más insignificantes—susurró con fastidio.

—Quizás quiere a aclararlo en serio—acarició su cabello para darle tranquilidad.

"—No te preocupes por los artículos, buen día" dejó el celular a un lado y volvió su vista a la asiática.

El cariño entre ambos era tan cómodo que la desconfianza no tenía lugar, admitían sentirse incómodos con ciertos rumores o uno que otro pretendiente del otro pero si de algo estaban seguros era de que se amaban y que nada era comparable a ese afecto entre ambos. Era difícil, era obvio, ya que ambos eran figura pública, pero los momentos a solas eran la recompensa más linda que podrían tener entre tanto caos en el mundo.

Los días pasaron y el lunes se acercó, aún era de noche por lo que el cielo estaba oscuro, pero Binnie debía partir. El sueño estaba latente en ambos pero yejin no quería dejarlo ir solo.

—¿Estás listo?—preguntó mirándolo algo adormilada y con una sonrisa.

—Si, te voy a extrañar mucho—tomó su maleta en la mano y se acercó a ella para abrazarla—Supongo que irás.

—No lo sé, todo depende de mi itinerario, pero créeme que haré un espacio para ti—le dedicó  una amplia sonrisa a modo de burla mientras sus ojos se escondían detrás de tan linda faceta.

—¿Un espacio para tu novio?—la miró algo ofendido sin poder evitar mostrar sus preciosos hoyuelos—¿sólo un espacio?

—Todos los que quieras—envolvió su cuello con los brazos y se acercó a su rostro con total felicidad.

Binnie la tomó por la cintura con firmeza mientras su otra mano estaba en la manilla de su maleta y mientras ella se acercaba, este la apegó a su torso recibiendo de su parte los dulces pero suaves labios de su amada, sin duda iba a extrañar esos labios, aquellos que desde la primera vez que los probó, creyó nunca poder olvidarlos.

—Te amo—susurró ella alejándose ligeramente de él.

—Yo más—le sonrió de vuelta— vámonos.

Yejin tomó su cubrebocas mientras él hacía lo mismo, tomó un par de gafas y ambos se encaminaron hasta el frontis de la casa de yejin para tomar aquella van de color negro. En el interior, ambos llevaban sus manos entrelazadas y aunque no iban solos dentro del vehículo, no había más que silencio, la cara de Son ye jin era más bien apagada, la tristeza estaba a simple vista a pesar de que tenía conciencia de que su novio iba a trabajar, algo que ella igual amaba.

—¿Estás bien?—le preguntó él inclinándose levemente hacia ella para poder mirarla a los ojos.

Ella asintió, él por su parte levantó sus manos entrelazadas y dio un suave beso en sus nudillos intentando transmitirle un poco de paz.

Because it's you [Binjin]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora