Comienzan los problemas.

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Recogí las cosas de mi escritorio, no pretendía ni despedirme de Green, estaba maquinando un sin numero de cosas, me ponía a dudar, no confiaba en él.  No quería ser tan tonta como para suponer que el y Daniel eran solo amigos, pero tampoco quería ser tan celosa como para pensar que realmente me engañaba, pero de igual forma me sentía indefensa ante cualquiera de esos acontecimientos, yo aun no era nada de el, y me sentía mal por ello. 

Al terminar de recoger todo me dirigía al ascensor y Green me intercepto antes de oprimir el botón. 

---- ¿Te vas sin despedirte? ----. Dijo el mientras me sonreía.

---- Pensé que aun estabas ocupado con "Daniel" ----. Dije sarcásticamente, realmente quería que se diese cuenta.

---- No, ella se fue hace mucho ¿No la viste salir? ----. Respondió con toda normalidad.

---- Pues no ----. Me limite a responder.

---- ¿Que sucede Sofía? ¿Hay algo que me quieras decir? 

Luego de que pregunto eso mi mente quedo en blanco.  Las mujeres somos muy complicadas y a pesar de querer decirle que sucedía no me atrevía, tal vez por tener algo de orgullo, no quería imponerle cosas, apenas si nos estábamos reencontrando.

---- No, no pasa nada ----. Le respondí mientras le sonreía. 

---- ¡Ok! Genial ----. Respondió con gran entusiasmo para luego tomarme del brazo. 

Me llevo casi corriendo al ascensor, oprimió el botón y bajamos en un abrir y cerrar de ojos, luego literalmente casi ni tocaba el suelo, Green casi corría conmigo acuestas, abrió su coche y me pidió subir, subí sin preguntar nada, tal vez porque todo lo que implicara tenerlo cerca me interesaba. 

No hable en todo el camino, no podía estar un poco enojada, ni siquiera me dijo que estuvo haciendo con la pelirroja, se que no era de mi incumbencia pero no creo que sea tan tonto como para suponer que no me interesa. 

Llegamos a un acantilado, era hermoso.  Pasto verde, flores violetas, y una vista espectacular, parecía tan irreal.  Se podía ver toda la ciudad y creo que estuve deleitándome unos 20 minutos, cuando caí en la cuenta de que no estaba sola gire para ver a Green, quien parecía estar mas deleitado mirando mi asombro, que la hermosa vista que se postraba ante nuestros ojos. 

---- Eres hermosa ----. Dijo él sonrojándome. 

Baje la mirada, era señal de timidez, pero no podía evitar derrumbarme al oírlo hablarme así, nunca me considere realmente especial, pero cada vez que el me miraba, así me sentía. 

Me tomo de la barbilla para levantar mi rostro suavemente, luego me miro justo a los ojos, y así estuvo unos minutos, luego se acerco lentamente y me beso, todo parecía un ritual, una danza, sus movimientos todos y cada uno de ellos me dejaban sin aliento, se movía con tanta gracia que no parecía real, no parecía un ser de este mundo, y, irónicamente hablando no es de este mundo. 

Mientras sus labios y los mios danzaban una lágrima cayó sobre su mano, una lágrima que tenia todas mis angustias y pesares, porque cada vez que lo besaba temía el que se acabara. 

---- ¿Por qué lloras? ---- Pregunto él sorprendido y algo confundido. 

---- Es que tengo miedo.

---- ¿Miedo? ¿De qué? 

---- De que te marches, de que ya no pueda mas nunca tenerte.

---- Pues deja de temer, yo no me iré de tu lado, y si me sigues amando jamas me iré, solo hasta que ya no me necesites claro esta, eran las reglas que impusiste cuando eras una niña. 

Mi amigo imaginario.¡Lee esta historia GRATIS!