1. No lo sé, pero lo sé

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—El alma del Dios Yala está a punto de despertar. No podemos perder más tiempo, los cuatro guardianes deben reunirse.

—¡Pero sacerdotisa Kanna, sería la perdición!

—Peores serán las consecuencias si ellos no hacen nada para evitarla. Sé que las normas son las normas, pero en estos casos, hay que actuar por instinto propio.

La anciana de cabellos plateados golpeó ligeramente el suelo con su bastón tres veces, y tras recitar unas palabras en un idioma antiguo, el suelo se abrió, dando paso a una brillante y cegadora luz.

—Yala, Bhumi, Agni y Vaiu —llamó—. Vuestra misión es encontraros el uno al otro y unir vuestras fuerzas para evitar una catástrofe que llevará al ser humano y a todo lo que conocemos a la destrucción. ¡Despertad, almas dormidas!

—¿Llevas la crema de sol?

—Sí.

—¿Y las chanclas?

—Sí.

—¿Y las compresas?

—Un paquete de las de noche, otro de medianas y unos salva slip.

—¿Llevas cargador, móvil, dinero, DNI, pasaporte, ropa suficiente de cambio?

—Sí, mamá, llevo de todo. Me lo has preguntado dos veces ya en una hora.

—Es que como se te olvide algo ya verás.

—Que no se me olvida nada, no seas pesada -—la chica abrazó a su madre por unos segundos y luego se dirigió a por su maleta—. Vámonos ya o llegaremos tarde al embarcadero.

Era el viaje de fin de estudios y, como es supuesto, solo un curso viajaría por año, pero no fue el caso ese año.

El curso anterior no pudo hacer el viaje por problemas con los hoteles, cruceros y demás, así que el viaje fue atrasado y se haría junto con los de un año menos.

Yumi estaba nerviosa, nunca había subido a un barco y aunque fuese totalmente seguro, aún le ponía mala pensar que en algún momento caería al agua y no sería capaz de sobrevivir.

La chica y su madre llegaron al embarcadero. Ante ellas, un enorme barco bautizado como "Mallory" presumía de su elegancia.

—¡Yumi!

Se giró, encontrándose a unos metros a sus amigas; Sakura, Hinata, Ino y Tenten.

Yumi le dio un beso a su madre y tomó con ella su maleta.

—Te voy a echar de menos, Yumi —le dijo su madre.

—Y yo mamá.

Tras un último abrazo, la chica se despidió de ella y se juntó con sus amigas. Poco después, la tripulación se presentó y los alumnos subieron al barco.

—¿Sabéis quién ha venido al viaje? —les preguntó de forma pícara Tenten a sus amigas—. ¡Los buenorros de bachiller!

—Tenten, tú solo fijándote en eso —las chicas echaron a reír mientras varios chicos las miraban sin entender las carcajadas de las jóvenes.

—A ver Yumi, me vas a decir que no están para comérselos —le secundó Sakura.

—Pues sí, tienes razón. Están... Uf —fingió tener calor, por lo que aireó un poco su camiseta.

—Venga, subamos o nos quedaremos sin buenos camarotes. Recordad que a parte de ir los de nuestro instituto, también van pasajeros normales —dijo Hinata.

La guardiana del agua // Shikamaru Nara {Parada Temporalmente}Donde viven las historias. Descúbrelo ahora