Prólogo

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Ella, es Alice Osbourne.

Tiene todo lo que cualquier chico quiere y todas las chicas envidiarían, curvas perfectas, voluptuosa de pechos y su trasero redondo y bien formado, alta, lo suficiente, ojos color miel y su cabello castaño.

Con sus diecisiete años ella no está a gusto con su cuerpo, ni con su familia, ni con la vida.

Ella se encuentra rota, vacía y perdida en este mundo tan cruel en el que estamos viviendo, en momentos ríe a carcajadas pero por las noches se derrumba, cayendo en una profunda soledad, de la que nadie intentó salvarla, ninguno se atreve a ayudarla, porque tarde o temprano se terminan cansando de su actitud pesimista, su mal humor, ella está sola sin nadie a su alrededor que acuda a sus silenciosos llamados.

Ninguno era lo suficientemente valiente o no contaba con la suficiente paciencia para ayudarla, para rescatarla de ese abismo en el que si no recibía ayuda pronto, caería y su historia terminaría trágica como la de cualquier chica que grita en silencio, y que está hundida en lo más profundo de su soledad hasta que ocurre lo fatal: el suicidio.

Pero tal vez, su vida de un giro inesperado, tal vez llegue alguien que se interese por ella y logre salvarla del abismo, porque el destino es tan incierto como cuando decís “hoy estamos y mañana no estamos” porque no lo sabemos, el destino es incierto.

“Somos lo que escribimos” y ella, junto a ese alguien, un amigo tal vez, una amiga, alguien de su familia, tal vez ella escriba su nueva historia, con ayuda.

Junto a la persona que se digne a ayudarla aprenderá a caminar un largo camino, lleno de piedras, pero al final, ¡al final hay recompensa! Sus heridas sanarán, su corazón latirá con pasión, con la pasión por la vida, porque un día sus heridas estarán curadas y solo será un recuerdo, una prueba que le hizo la vida para saber si era lo suficientemente fuerte, o morir en el intento.

A punto de caer¡Lee esta historia GRATIS!