~Capítulo dieciséis~

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—Hol... ¿qué les paso?

—Huh...

—Fue su culpa—lo apunté.

—¡Oye! ¡fuiste tu!—chilló como una cría. Fruncí el ceño.

—¡¿Quién fue el que me tiró harina en el cabello?!

—¡Tú me tiraste salsa de tomate en la cara! ¡en la cara!

—En la cara—lo imité—¡Tenía que vengarme!

—Chicos....

—¡Que considerada!

—Chicos...

—¡Oh, disculpeme usted! Eres un niño bord...

—¡Chicos ya basta!

Abrí mis ojos de par en par y me giré hacia la puerta. Ahí estaban cuatros chicos mirándonos a ambos. Pero, no eran chicos cualquieras, eran nada más y nada menos que One Direction. Los observé a cada uno.

Louis, Zayn y Harry nos miraban tratando de no partir en risa. Pero Liam nos veía como un padre reprochando a sus hijos.

—¿Ya terminaron de discutir?—nos hablaba con el ceño fruncido.

Bufé y Niall chasqueo su lengua—: si.

—Bien, ahora quiero que me cuenten que sucedio exactamente.

Flash Back

—¿Ya podemos ir haciendo la masa?—Niall parecía un niño emocionado por ayudar a su madre en la cocina.

—Vale.

Limpiamos la mesada y tiramos un poco de harina. Junté la harina en una pequeña montaña.

—¿Puedo hacerle el hueco?

—No.

—¡Hey!

—¡Bien! Vale.

Niall tomó mi lugar e hizo el dichoso hueco en la montaña de harían. Miraba fijamente el hueco, era... entretenido.

Escuché su estruendosa risa y lo entendí. Lo que caía de mi cabello era harina, blanca y palpable harina.

—No lo hiciste—lo miré asesinamente.

—¡Tienes el cabello blanco! ¡Gasper!—rió escandalosamente. Tome la salsa de tomate y la abrí, Niall aún no se daba cuenta ya que seguía riéndose.

—¡Ohhhh! ¡Eres Cliford!—tome mi estomago, me dolía reirme.

Niall abrió sus ojos, su cara estaba completamente embarrada con salsa de tomate.

Mi risa se vio ahogada por agua helada que caía sobre mi. Contando la harina, tenía en la cabeza un engrudo.

—¡No hiciste eso!—chillé. Tome la harina y se la aventé y así se dio comienzo a "la guerra de ingredientes".

—¡Ahhh!—Niall cayó al piso. Me reí muy fuerte—¡No te rías! Si me dolió—refunfuñó.

—Vale, vale...—raté de calmar mi risa—Ven que te ayudo... toma mi mano.

Agarró mi mano y lo siguiente que supe es que estaba encima de él. Literalmente. Encima. De. Él.

Nos mirábamos el uno al otro. Sus ojos azules parecían más azules con la luz de la cocina...

¡¿De que estas hablando?! Él te llamó su amiga.

Su cabello rubio estaba teñido en diferentes colores, verde: por el orégano, rojo: por la salsa de tomate y blanco: por la harina. Sonreí, se veía muy tierno.

Él subió su mano hasta mi mejilla y la acarició. Suspiré. Estaba sonriendo.

Se acercaba cada vez más a mi rostro, de modo que estaba medio sentado conmigo encima.

Esto está mal, muy mal, ¿me escuchas?

—¿Chicos? ¡llegamos!—me levanté rápidamente del suelo. Esto está mal.

Fin flash back

—¿Eso es lo que pasó?

—Si—contestamos los dos. Le contamos todo a Liam exceptuando la parte de nuestro accidental acercamiento.

—Bien ¿Y ahora que comemos? Ya que, la pizza está toda regada en el suelo de la cocina y... en ustedes.

—Yo compré algo, sabía que algo como esto iba a suceder.

—Muy bien Zayn.

—Bueno...—miré mi ropa toda manchada y estaba segura que mi cabello estaba aún peor.

—Ustedes dos vayan a bañarse, ustedes tres limpien el desastre y yo prepararé la mesa para comer—Liam se veía muy cómodo en el papel de mandamás.

—Si papá—nos reímos y Liam frució el ceño.

Corrí escaleras arriba y fui directo al baño del cuarto que estaba ocupando.

Tarde como media hora en lavar todo mi cabello, era difícil con todo el masacote que tenía en la cabeza.

Al finalizar, opté por un short, una musculosa negra y una camisa cuadrículada roja y negra sin cerrar, en los pies mis Vans negras; peiné mi cabello en una coleta alta.

Tomé la ropa sucia y la deposité en el cesto de ropa sucia.

*Recordatorio: poner la ropa sucia en la lavadora luego.

Abajo estaba todo perfectamente ordenado, la cocina estaba impecable, como si nada nunca hubiera pasado, como si nadie hubiera estado jugando en ella.

La mesa estaba perfectamente ordenada. Liam parecía ser ese tipo de chicos que tenía una ligera obsesión por el orden. Ni Cassie y yo éramos tan obsesivas por la limpieza.

—Woao es... es...

—Impresionante, lo sé, Liam es como un jodido obseso de la limpieza y el orden.

—Ya lo noté Harry—reímos.

—¡Ven aquí!—nos abrazamos—Pensé que te había tragado la tierra o algo así.

—Lo siento, debí llamarte. Pero de pronto estaba acá con Cass, tengo la ligera sospecha que nos abandonó aquí por algunos días—Harry río pero yo hablaba muy enserio.

—Bueno, algunas veces es bueno tener un tiempo en un lugar tranquilo, ya sabes, un poco de diversión sana.

—No lo había pensado de esa forma... gracias Harry—le sonreí. Tenía razón, no me había dado cuenta de lo que podía hacer con total libertad, sin que ningún fotógrafo o paparazzi este merodeando cerca, sin miles de gritos a todas horas, podía hacer lo que quisiera sin hablar que dormir sería un alivio.

—¡A comer!

¡Dos capítulos! Wuhuu, bueno Feliz Navidad, que la pasen excelente con sus seres queridos, reflexionen, pidan perdón, acepten disculpas, digan te quiero y bueno que tengan muchas bendiciones.

Espero que les guste los dos capítulos son como una especie de regalo de Navidad

:D las quiero!

Pd: voten y comenten! :*

¿Atracción? |N.H| ©¡Lee esta historia GRATIS!