Capítulo. 6

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Al día siguiente desperté y miré alrededor para confirmar que lo que pasó ayer fue real.

Y efectivamente sí fue real.

Pasé mis manos por mi cara y suspiré.

Estoy en la casa de un chico que apenas conozco y mis padres ni una llamada para saber cómo estoy.

Rodee los ojos y me puse de pie dispuesto a irme de aquí, pero al momento siento una punzada en mi estómago. Ya hasta se me había olvidado la paliza de ayer.

Me vuelvo a sentar en la cama esperando a que el dolor pase.

No sé ni qué hora será pero ya es demasiado tarde para ir al colegio, no es que quiera ir pero esta sería mi primera falta.

Pero de que me preocupo nadie se dará cuenta de mi ausencia y tampoco creo que a mis padres les importe.

Me levanto otra vez, un poco despacio.

Ahora que recuerdo esta ropa que tengo puesta no es mía.

Me sonrojé.

Luke me había cambiado de ropa y yo ni en cuenta.

Mierda, debí haber estado muy dormido para darme cuenta de eso.

Me estremecí imaginándome a Luke cambiándome.

Eso sería... yo en ropa interior.

Volví a sonrojarme y reí nervioso.

No es nada malo, él es hombre y yo también, hubiera estado mal si yo fuera mujer.

Dejando de pensar más en ese asunto.

Caminé hacía la puerta dispuesto a salir de la habitación pero esta se abrió antes dejando ver a un Luke despeinado y sin playera, solo con un pantalón deportivo.

¡MADRE MÍA, TAMBIÉN ESTABA SUDANDO!

Controlé todos mis pensamientos sucios.

No puedo pensar sucio de nadie...

Y MENOS DE UN CHICO.

No soy homosexual o bisexual... pero estoy dudando...

O solo serán las hormonas...

Eso debe ser.

-¿...y que dices?- su voz me despertó de mis pensamientos.

-está bien- sonreí, sea lo que dijo no escuché, con esa respuesta y una la sonrisa basta.

-¿seguro?- me miró raro.

-¿de qué?- fruncí el ceño.

-no me estabas escuchando- rodó los ojos.

-ups- me tapé la boca con ambas manos.

Él rió.

-decía que voy al trabajo, saldré un poco más tarde y no podré llevarte a casa, qué si me esperas- pasó una mano por su cabello.

-no, yo me voy solo, podré irme en taxi o en bus- sonreí.

-¿en serio?- levantó una ceja.

-no- negué.

Escasas veces me había subido en algunos de esos transportes.

Me daba miedo por así decirlo, no entiendo el por qué, no me gustan.

-entonces... ¿sí me esperarás?- una sonrisa se curvó en sus labios.

-Luke, no quiero ser molestia- suspiré.

Ángel || Cake¡Lee esta historia GRATIS!