Parte XXXVI

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Complot

Luce se miró al espejo demasiadas veces, según Emi. La niña miraba a su mamá y no entendía el porqué daba vueltas mirando cada costado y torciendo el cuello para poder ver la parte de atrás. Cuando llamaron a la puerta, ambas dieron un saltito de susto y Emi corrió a abrir la puerta sin darle tiempo a Luce ni siquiera de reaccionar.

- Hola, yo soy Emi, tú eres el amiguito de mi mami- Emi estiró su mano para que David la tomara, él sonrió divertido ante aquella actitud. Cogió la mano de la niña e inclinándose dio un pequeño beso en su pequeña mano. Emi sonrió.

- Un gusto enorme conocerte Emi, ¿está mami en casa?-

-¡David! – Lucianna apareció tras la pequeña y abrió la puerta un poco más dejando entrar a David.- ¿Cómo estás?-

- Mejor que nunca- sonrió examinando con detalle a Lu.-

Dejaron las bolsas que David había traído en la cocina. Mientras Luce preparaba la mesa, Emi no paraba de hablar, mostrándole a David cada uno de los nuevos dibujos que había hecho (de los cuales estaba muy orgullosa) y preguntándole si los colores estaban bien. David estaba enamorado de la pequeña, su personalidad era increíble y su dulzura extrema. ¿Quién iba a pensar que esa pequeñita había preguntado por teléfono qué era sexualidad?

- La mesa está lista, ¿pasamos? –  Lu preguntó con cuidado, sobre todo cuando Emi hizo un puchero, es que estaba muy entretenida hablando con David, pensaba que unos minutos más y él le pediría que trabajara con él y su mami-

- Vamos – David ayudó a Emi a ponerse de pie-

Una vez en la mesa, Emi olía todo con curiosidad, la comida italiana que David había traído era algo nuevo para ella, eso ya que Luce no la cocinaba a pesar de sus raíces italianas.

- Emi, no- Luce llamó la atención de la niña-

- Es que huele rico pero se ve raro mami- Emi comenzó a mover la pasta con el tenedor. Entonces David le explicó que era cada una de esas cosas extrañas en su plato. Emilia pareció conforme- ¿y es rico?-

-Delicioso, prueba un poco- David la animó- ¿Quieres que te ayude?-

- No, yo ya se comer solita, mi mami me enseñó- sonrió sin dejar de mirar el plato-

-Muy bien… - David sonrió y luego miró a Luce que de un momento a otro pareció algo incómoda- ¿Todo bien?- preguntó-

-Sí, esto esta exquisito- asintió Lucianna, quién estaba nerviosa por tener a David ahí-

- tío David- llamó Emilia- ¿tú tienes hijos?- David tosió un poco incómodo. Lucianna se disculpó-

- Eh, no Emi, no tengo hijos-

- ¿Y tienes una novia?-Emi insistió, ganándose un nuevo reproche por parte de su mamá- pero mami, es que quiero saber – hizo un puchero-

- No, no tengo novia- David sonrió al ver a Lucianna negando ante las preguntas de su hija. Eran todo un caso-

- Mi mami tampoco tiene novio- dijo mirando de reojo a Lucianna-

-EMILIA- Luce miró algo enfadada a Emi. David miraba de un lado de la mesa a otro,  madre a hija, era todo un juego de tenis que él, personalmente, estaba disfrutando-

- ¿y tienes un papi?- el estómago de Lucianna se retorció y no por la comida. Ella sabía dónde quería ir Emilia y estaba asustada. No podía ilusionar a la pequeña, no otra vez, los malos entendidos con Jared habían herido lo suficiente a su hija.

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