❛❛Rosé conoce a Lisa en quimioterapia.❜❜
❀TERMINADO.
❀ mini fic.
❀ fluff & sad.
❀ capítulos cortos.
❀ adaptación con autorización de la escritora @junchi95.
❀ portada por @JJM_GRAPHICS
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
Por más que Rosé dijo que se quedaría despierta toda la noche, en cuanto se cruzó de brazos sobre el borde de la camilla y apoyó su mejilla en estos se quedó dormida.
Lisa no se dió cuenta un un principio y cuando fue interrumpida en su relato sin importancia por un ronquido la miró con ojos muy grandes de sorpresa.
-¿Rosé? ¿Es en serio?
Recibió un ronquido por respuesta.
Lisa rió un poco y dejó caricias en el cabello de su novia, sintiendo que era bonito y largo, pensó que quizás era algo muy simple para admirar, pero no podía evitarlo.
-Eres lo mejor que me ha pasado en la vida, Rosé- murmuró, viéndola dormir, tan tranquila y hermosa, casi como si fuera una bebé, porque sin dudas la encontraba adorable con su mejilla aplastada, haciendo que su naricita se inclinara y un pliegue se formará en uno de sus ojitos, sus labios en un mohín-. Eres hermosa, te amo mucho, Rosie.
>>¿Está mal que me ponga cursi contigo durmiendo? Lisa estaba sorprendida de que no se despertara, si bien habían dormido juntas muchas noches, sabía que la mayor tenía el sueño pesado, no sabía que tanto.
Lisa bostezó, sintiéndose cansada y un extraño frío la invadió, dándole un escalofrío.
Con un suspiro, salió de la camilla para buscar la manta que estaba guardada en un pequeño mueble dónde tenía sus pocas pertenencias, los regalos de Rosé, un par de ramos de flores medios secos, lana y agujas, su cuaderno, y una muda de ropa para cuando salga de allí.
Acomodó la manta sobre su camilla, procurando no taparle la cara a Rosé y que su novia no se asfixara por la falta de oxígeno.. sí, quizás era paranoica, pero tenía ese miedo desde pequeña.
Se volvió a acostar para dormir, un poco más abrigada, apagando la luz, se hizo bolita Y saco un mano para tomar la de de Rosé, le sonrió por última vez antes de dormirse.
-Gracias por todo- murmuró.
· · ─────── ·𖥸· ─────── · ·
Fueron varios días después, dónde Rosé, como siempre, fue hacía el hospital, había comprado un ramo de flores para Lisa, era pequeño y bastante simple, pero tenía unas lindas flores azules que llamaron su atención.
Caminó por los pasillo, saludando a las enfermeras que en algún momento la habían atendido.
Entró a la habitación de Lisa, abriendo la puerta de par en par, ya tenía su sonrisa preparada cuando su ceño se frunció al notar la cama vacía y perfectamente tendida.
Buscó por la habitación y se encontró con una enfermera que estaba guardando las pertenencias de su novia en una caja, junto a ella estaba un carrito con cosas de limpieza, que ya había utilizado y se notaba porque la habitación estaba como nueva.
Cómo si nadie hubiera estado allí
-¿D-disculpe?- la voz de Rosé tembló un poco-. La paciente que estaba aquí, Lalisa Manoban…¿dónde está?
La mujer iba a hablar pero cerró su boca y negó, poco convencida.
-Lo siento, no sé nada- dijo-. Yo solo limpió las habitaciones, no puedo ayudarte, ve a preguntar a la recepción- añadió.
Rosé no se detuvo más tiempo, y si bien en un momento quizo disimular caminando rápido termino corriendo hasta allá mientras en su cabeza se repetía una y otra vez que no estaba pasando realmente lo que estaba pasando.
Lisa no podía hacerse ido, le hubieran avisado, alguien le hubiera dicho, la hubieran llamado, muchas muchas cosas serían distintas.
Al llegar a la recepción, se congeló, las palabras no salieron de su garganta y rompió en llanto, sus piernas comenzaron a temblar y comenzó a negar, terminó sentada en el suelo con el rostro entre sus rodillas mientras abrazaba sus piernas, y rogaba mientras recordaba el día anterior, dónde también había pasado todo el tiempo con su chica bonita.
Esa no podría haber sido la última vez, necesitaba otra vez, otras veces con el amor de su vida.
Se sintió romper por dentro, y fueron largos minutos dónde estuvo llorando sin consuelo alguno.
Hasta que alguien pato a su lado y suspiro de forma pesada.
-Me dijeron que una niña estaba llorando en la recepción, ¿Eres tú?
Alzó su vista con rapidez hacía Lisa, quien estaba con ropa normal, unos pantalones oscuros, una sudadera amplia y un gorro rosa con orejas de gato sobre su cabeza.
-¡Lisa!- Rosé se levantó de un salto y la abrazó con fuerza, y volvió a llorar en su hombro.
-Hey, hey, tontita- Lisa hablo con un risa- ¿Que pasó?
-M-me as-susté..-murmuró la pelinegra.
-No me pueden dar el alta y yo ir a saludar a los médico y tú ya te pones toda nerviosa y lloras, te pondré un cascavel para saber a dónde estás así dejas de perderte y hacerme pasar vergüenza.
-¡Lisa~~!...No estás ayudando- se quejo la mayor, quien sorbió su nariz-. Cállate que me ama y hazme mimos.
La menor río por lo tanto que se había puesto Rosé, así que comenzó a dejar caricias en su espalda y en su cabello, mié tras la pelinegra soltaba lo último de si llanto.
Y Lisa se sintió realmente mal por ella, porque no podía imaginar cómo se debió haber sentido un susto como ese, tonta, si, como muchas cosas, pero que le hizo mal igual.
Así que dejó besos en su mejilla y en sus labios, para calmarse a su mismo de la ligera culpa que sentía por haber provocado eso, hasta que Rosé en verdad comprendió que Lisa no se iría nunca, a ningún lado.
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
Nota: cada vez más cerca del final~ :(
Este capítulo fue bastante largo a comparación con los anteriores!!
Espero que no se asustarán taaaanto jaja, en fin espero que le haya gustado el capítulo!!
No olviden votar y comentar!!
Y otra cosa...¡Cada vez falta menos para sour candy!