1| Qué-te...

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Cap. 1| Qué-te...

POV: Killiam.

Aprieto las manos contra el volante mientras conduzco hacia la casa de mis padres.

Mi ceño está fruncido mirando fijamente la carretera, muerdo el interior de mi mejilla para no perder los estribos.

«Respira Killiam, respira...»

—No es para que te enojes, Kill. Sólo fueron unos tragos de más. No es para tanto—dice Rosanne, luego resopla.

—Ya veremos que dicen mamá y papá al saber que una de sus hijas fue detenida por conducir ebria y además de que desafío a las autoridades intentando escapar de la policía—digo, y el cabreo es notable en mi voz.

—¡Kill, no seas así! No les digas, please—dice ella intentando salvarse de la regañada que le van a dar mis padres.

—No, Rosy, ya he salvado tu pellejo en distintas ocasiones y siempre vuelves a lo mismo. Nuestros papás ya deben ponerle un alto a tu rebeldía y descontrol.

—No volverá a pasar nada parecido a esto, Kill. Te lo prometo—ruega.

—Promesas y más promesas. He perdido la cuenta de cuantas has roto.

—Esta vez es enserio, hermanito. Por Milán que no lo vuelvo a hacer—dice, luego hipa.

Ruedo los ojos.

—No metas al pez de mamá en esto, hermanita. Y ya basta de ruegos, les diré sí o sí. Ya eres mayor de edad para estar causando tantos problemas como estos—zanjo.

Ella bufa y se deja caer de espaldas en el asiento, claramente cabreada.

—Por eso Aaron es mi hermano favorito—me echa en cara.

—Mira que bien, claramente porque apoya todas tus locuras. Pero tranquila, que Melody es la mía—digo con diversión.

Ella me saca la lengua de manera infantil y rueda los ojos.

Claramente estamos bromeando. Los cuatros somos unidos, aunque tengamos diferencias como cualquiera otros hermanos en el planeta, nos amamos mutuamente, gratamente bonito.

[...]

¿Qué tal todo anoche con Rosy?—pregunta Tomás desde el otro lado de la línea telefónica.

—Pues fui, la saqué del departamento policial, la llevé con mis papás y ellos la reprendieron. Papá le quitó sus tarjetas por un mes y no podrá salir de noche a menos que aprenda a comportarse como una persona mayor de edad... Aunque quizás convenza a papá de que le entregue las tarjetas antes de lo acordado. Espero y cambie esa actitud de rebelde.

Rosy ha sido así desde tiempos inmemorialesríe—Pero sé que en algún momento va a madurar, ya verás.

—Eso espero.

Y bien, ¿a qué hora tienes la entrevista de trabajo, mi querido psicólogo?

Miro cuanto tiempo me resta en el reloj que tengo en la muñeca.

—De hecho, debo ir saliendo ya, la clínica me queda algo cerca, una ventaja. Hablamos luego, Tom. Me les das saludos a mis tíos Evan y Carola.

Está bien, luego me dices que tal. Adiós, Kill, te mando besitos y apapachos de la suerteél hace una voz chillona al final de la oración y yo ruedo los ojos ríendo.

De su psicólogo a su novio © [#2] Donde viven las historias. Descúbrelo ahora