Estoy tan nerviosa por esta noche, ya quiero saber qué es lo que Justin me va a preguntar. ¿Y si me pregunta que si quiero ser su novia? ¡Diablos! Sería la chica más feliz del puto mundo. Y es que Justin y yo aun no somos nada formalmente. Hacíamos lo que los novias hacen usualmente; peleamos, nos besamos, vamos a citas, nos celamos y dos tres veces veces hemos hecho nuestras cosas... Pero el simple hecho de saber que Justin y yo no tenemos nada formal me está afectando mucho.

Karina -una prima muy cercana- me ha ayudado mucho con el maquillaje, el vestido y los zapatos que llevaré ésta noche; incluyendo el cabello.

−Si sigues moviéndote así no te poder pasar la plancha bien, perra. −y me golpeó la cabeza.

−Maldita que eso ha dolido. −me quejé. Ella no me respondió y siguió con lo suyo.

Diez minutos después ya estaba lista, tenía un hermoso vestido negro -ni tan corto, ni tan largo- el cabello lizo y el maquillaje igual al vestido; oscuro. Tomé mi celular, lo desbloqueé y fui directo a la cámara. Me apoyé con una de mis manos en la pared blanca que estaba al costado y puse la boca en forma de pato, tomé la foto. Luego puse una mano en mi cintura y volví a hacer la boca de pato. Vi las dos fotos y me gustaron, así que decidí hacer un collage con ellas.

El timbre sonó e instantáneamente mis manos empezaron a sudar. Tomé el bolso de mano y eché mi celular. Bajé las escaleras corriendo y abrí la puerta. Un hermoso y trajeado Justin se encontraba delante de mí. Sonreí y lo acerqué a mí para besarlo.

−Estás hermoso, bebé. −sonreí mientras lo miraba.

− ¡Oye! −se quejó. −Se supone que yo debía decir eso primero, no tú. −frunció un poco el ceño y después rió. −También estás hermosa, princesa. −me dio un casto beso y tomó mi mano. Antes de cerrar la puerta me despedí de Karina y le susurré un "gracias", luego cerré la puerta.

Cuando llegamos al auto Justin abrió la puerta para mí y entré, luego la cerró, segundos después él entró al auto y arrancó a no sé dónde. Justin está tenso y nervioso... Y eso no ayuda para nada. Así que decido hablar.

− ¿Estás bien, bebé? −toco su hombro. −Te noto tenso y nervioso.

−Sabes que me pongo así cuando estoy nervioso. Quiero que todo salga cómo lo planeé. −se limitó a decir.

−Así será bebé. Todo saldrá bien. −lo reconforté.

(...)

Justin me ayudó a salir del auto. Por lo que pude ver, el restaurante era muy caro, pero hablaría de eso luego con Justin.

Cuando llegamos a la entrada, un elegante hombre nos atendió.

−Buenas noches, ¿tienen reservación? −dijo amigable.

−Sí. -respondió Justin. −A nombre de Justin Bieber.

El señor miró no dé qué y sonrío −Síganme, por favor. −Justin y yo empezamos a caminar.

El señor paró en una mesa un poco alejada de las demás. Nos sonrió y después se fue para seguir con su trabajo.

−Esto es hermoso, Justin. −dije maravillada.

−No sabes cuánto me alegra de que te haya gustado. −dijo y fue como que si un peso se le haya quitado de encima.

−Buenas noches, ¿desean algo de tomar ó ya quieren pedir su comida? −dijo un mozo cordialmente.

−Algo de beber, por favor. Preferiblemente champaña. −Justin dijo mientras le regalaba una cómplice mirada. El chico echó una cantidad considerable de champaña en mi copa. La vedad es que no le estaba prestando demasiada atención a lo que hacia porque estaba muy ocupada viendo el hermoso perfil de Justin. Luego de echarme champaña a mí y a Justin, el chico se fue.

−Un brindes por nosotros. −Justin levantó la copa con champaña. −Salud. −concluyó y se la llevó a la boca.

−Salud. −dije y bebí, pero no fue por mucho tiempo porque algo de metal me impidió seguí bebiendo. Quité la copa de mi boca, asustada. Pero la sorpresa que me di cuando vi que era un hermoso brazalete dorado, con hermosas piedras cubriéndolo. Lo saqué con cuidado y lo admiré.

−Está hermoso, Justin.

−Lo sé. El momento en que lo vi quise comprártelo. −sonrió de lado mientras me lo quitaba de las manos y me lo ponía.

−Se ve costoso, Justin. −reproché. −Te lo pagaré. −decidí.

−No. −dijo rudamente. −Es un regalo, no quiero que me des ni un centavo por él.

−Pero... −iba a decir.

−Nada de peros, Lia.

−Bueno, está bien. −dije como una niña pequeña.

−Quiero que te quites ese brazalete, el día en que dejes de quererme, ¿me lo prometes?

−Te lo prometo, Biebs. −sonreí. Y creo que ése día nunca llegará.

La cena pasó realmente divertida, el restaurante quedaba frente a la playa y Justin y yo decidimos ir a caminar por la orilla del mal.

−Amalia, quiero preguntarte algo muy importante, ¿vale? −paró de caminar y me agarró el brazo.

−Claro. −sonreí.

−Yo... Eres una persona muy importarte para mí, y espero que lo sepas. Siempre has estado ahí para mí... Incluso cuando yo no quería saber nada de ti. −me miró con arrepentimiento. −Nunca pensé que conocería a alguien me me soportara tanto, de verdad. −tomó mis manos y trazó pequeños círculos en éstas. −Por eso, ésta noche te pregunto... ¿Quieres ser mi novia oficialmente?

−Yo... ¡Claro que acepto, Justin! Diablos, no sabes cuánto esperé este momento. Incluso yo te iba a pedir que seas me novio de lo desesperada que estaba. −y lo besé.

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¡HE VUELTO HIJAS DE PUTA! Ahno, me calmo xd

Volví antes de lo dicho pero no importa, ya salgo el miércoles y esos exámenes no son tan importantes, pero lo son e.e

Ay DIOS MÍO YA SON NOVIOS

Y no saben lo que ma pasó maldita sea: EL CHICO QUE CONSIDERO MI MEJOR AMIGO SE ME DECLARÓ.____. Pero bueno, las cosas no se pusieron incomodas y seguimos hablando normal, jjj.

Chicas por favor pásense por mi nueva historia de verdad les va a gustarr :(

También me cree un ask es: @bemydawnjustin VAMOS HAGANME PREGUNTAS Y SÍGANME SÍÍ.

Bueno, creo que eso era todo lo que tenía que decir xd(?

−Queen J.

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