Capítulo. 4

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-wiii- se levantó e hizo un baile raro.

Solté una carcajada.

-¿Por qué haces eso?- pregunté riendo.

-No tengo ni idea- detuvo su baile y se volvió a sentar.

Miré hacia la ventana que estaba en frente de la habitación. Alcanzaba a ver algunas personas pasar. A veces quisiera salir de noche, pero solo no me atrevía.

Tal vez con Luke podría salir, cuando obviamente lo conozca más a lo mejor y podríamos llegar a ser amigos, ojala.

Y hablando de él, sentía su mirada en mí, inconscientemente voltee y lo encontré observándome, al instante miré otro punto de la habitación.

Sentí mis mejillas arder, escuché una risita por parte de él.

-Calum- llamó mi atención- ¿no quieres algo de cenar?- sonrió dulcemente. Esta vez controlé el maldito rubor en mis mejillas.

-estem... sí- le sonreí.

-ven, vamos a la concina- se levantó e imite su acto. Prácticamente lo perseguí hasta la cocina.

La casa era muy grande, sus pasillos largos, fácilmente podrías perderte en esa casa.

En esa enorme casa vive luke solo.

¡Wow!

Después de cruzar algunos pasillos llegamos a la cocina

-bien, vamos a ver que hay - espetó luke sacándome de mis pensamientos.

Abrió una de las muchas alacenas y saco una caja de cereal

-tenemos cereal y un poco de...- abrió el refrigerador, pero rápidamente lo cerro-. Un poco de...-volvió a repetir el mismo acto-. Vamos, porque no aparece un poco de leche- pataleó haciendo berrinche. Reí.

Este chico sí que es terco y eso que apenas lo conozco.

-¿pasa algo Lucas?- dudé un poco en decir su nombre. Él me miró burlón y me sonrojé.

¿Qué está pasando conmigo?

-sí, no hay leche para el cereal- hizo un puchero-, creo que tendré que ir a comprar lo que hace falta ¿vienes?- me miró y jugó con las llaves de su auto.

No, Thomas, no te sonrojes, no.

-no, aquí te espero- le sonreí.

-¿seguro?- alzó una ceja.

-sí- asentí.

-enseguida vuelvo- me guiñó un ojo y sonriendo salió de la casa. Escuché cómo arrancaba su auto y cómo se alejaba.

Tapé mi cara con mis manos sintiéndome estúpido. Sí, me estaba comportando como uno.

Caminé recordando el camino hacia el cuarto de Luke. ¿Dije su nombre bien?

Cuando di con la habitación busqué mi mochila, cuando la divisé busque mi celular dentro de esta, cuando lo obtuve esperé ver un mensaje de mis padres preguntando por mí, pero no había ninguno salvo a un mensaje de esos que llegan de la compañía de tu celular.

Resoplé.

En realidad todos los mensajes eran de esos.

Deje mi celular en la cama. Salí de nuevo a la cocina y justo cuando llego se abre la puerta dejando ver a Luke.

Al momento que entró me miró directo a los ojos, le seguí la mirada por unos segundos.

Este era de esos momentos en el que la timidez se hace presente en mí y bloquea mi voz.

Así duramos varios segundos hasta que él quitó su mirada de la mía haciendo que me sonrojara.

-vamos a cenar, ven- dijo emocionado. Yo lo obedecí siguiéndolo a la cocina-. Traje leche, jugo de naranja y unas barras integrales- sonrió.

-Luke... eh...- me callé.

-¿sí?- me arrepentí de lo que iba a decir. Qué tal si se molesta y me manda a la calle a estas horas.

-no nada-reí nervioso.

-no, dime- sonrió-. Dime- insistió. Negué-, no me enojaré- alzó su mano en forma de juramento.

-está bien- resoplé-. Es que parece que vamos a desayunar no a cenar- el me miró confundido-. Bueno, lo que trajiste es como un desayuno no una cena- me encogí.

Luke frunció sus labios y me miró.

¡DEMONIOS!

Se acercó lentamente a mí aun con su expresión seria.

¡TRIPLE MIERDA!

Me golpeará y me echará de su casa.

Sí eso me merezco por abrir mi boca.

De seguro él estaba tratando de ser amable conmigo y yo como siempre la regaba.

Cuando estaba más cerca de mí cerré fuerte los ojos esperando un golpe por su parte y...

Ángel || Cake¡Lee esta historia GRATIS!