Narra Zayn

Me separe poco a poco de los dulces labios de Brenna, estaba loco por besarla desde ese día en los casilleros simplemente no pude admitirlo, no lo pensé antes de hacerlo y no me arrepiento para nada, aun estábamos muy cerca, de manera que podía sentir su respiración en mi rostro, ella aún tiene sus manos alrededor de mi cuello y de alguna manera eso me gusta.

"Wow"- fue lo único que logré decir.

"Lo siento"- murmura al mismo tiempo que aparta su rostro y se levanta de mi regazo para luego sentarse en el otro sillón, no sigo nada acerca de ello.

"No te disculpes, yo no me arrepiento de nada"- le digo sentándome a su lado, lo siguiente que hago me sorprende incluso a mí, acaricio su mejilla con mis dedos.

"No debió pasar, seguro es lo que único que querías desde que llegué aquí y no dudo que quieres mucho más que solo un beso, lo haces con todas"- quita mi mano de su mejilla; la chica tímida está desapareciendo, la Brenna que vi el primer día no es esta, ella no me lo diría sin avergonzarse.

"Es obvio que ya te han hablado de mí"- le digo. El caso es que solo estoy con chicas cuando estoy estresado o solo necesito un polvo porque soy hombre, nada fuera de lo normal.

"Todos saben que no eres de una sola chica"- ha dado justo en el blanco, perdí cualquier oportunidad que hubiera podido tener con ella, a pesar de que no es el tipo de chica con la que estaría solo por una noche, de alguna manera ella es diferente al resto, aunque tiene buen cuerpo, no me atrevería a dañarla, soy consciente de que no soy solo un chico problemático en la escuela que se acuesta con diferentes chicas, hay cosas peores detrás de esa fachada. De todos modos decido arreglarlo.

"De igual forma no es como si tuviera una chica diferente todos los días en mi cama, te han llenado la cabeza de estupideces"- le digo mientras saco un cigarro de mi chaqueta, tengo que relajarme sino le gritaré y no quiero hacerlo. Si fuera otra chica ya no estuviera aquí, la hubiera mandado a la mierda, pero como ya he dicho ella es diferente, ella simplemente no dice nada, solo se queda mirándome con el ceño levemente fruncido.

"Como sabes que lo que te han dicho es cierto, lo que sea que te hayan dicho, solo lo hago para distraerme"- le digo tomando una calada de mi cigarrillo.

"Eso quiere decir que me quieres a mí como distracción, lo siento pero no pasará"- pregunta. Si ella fuera otra no estuviera haciendo preguntas, en este momento estuviéramos en alguna habitación, pero es Brenna.

"Claro que no, crees que soy tan mujeriego?"- me hago el indignado, no vine aquí para enojarme, vine para divertirme.

"Si lo eres"- responde ella con los brazos cruzados.

"Sí quizás lo sea, pero estoy cambiando eso"- le digo sonriendo,

"Eres un idiota"- ella también se ríe.

"Pero te he hecho reír, a que si?"- esta vez reímos los dos, no estoy acostumbrado a este nuevo ambiente y me gusta.

"Tienes linda sonrisa, deberías reír más a menudo"- me sorprende diciendo, se supone que soy yo quien tiene que decir esas cosas, ya perdí la costumbre de alagar a las chicas, hace aproximadamente dos años que no le digo a alguien lo hermosa que se ve o algo parecido a un cortejo. La miro por unos segundos y respondo:

"No es cierto, es lindo cuando tu sonríes, se forma un pequeño hoyuelo justo aquí"- le digo presionando mi dedo en su mejilla, seguido de ello noto como se sonroja y la Brenna que vi el primer día de clases ha vuelto.

"Hablando de sonrisas, porque no bailamos?"- me levanto de mi lugar y le tiendo mi mano.

"Que tiene la sonrisa con el baile?"- pregunta mientras toma mi mano.

"Pues nada, solo quiero bailar contigo"- respondo con desdén, ella debería de aceptar la invitación, el simple hecho de que quiera bailar con ella debería hacerla sentir muy afortunada, porque yo no bailo para nada.

Soy malo bailando, que malo, pésimo, pero en la vida hay que tomar riesgos, así que aquí estoy yo intentando no parecer un completo tonto frente a la ya no tan nueva; aunque debo admitir que la música está a mi favor, no es mucho lo que hay que hacer, solo moverse de un lado a otro y asentir con la cabeza, al menos es lo que yo hago, como ya he dicho antes la música es estrafalaria, y se baila de manera ridícula también.

Me divierte ver a Brenna mover su cabello al son de la música y reírse, ella tomaba mi mano para unirme a su baile de locos, que me encanta, yo solo me rio de los pasos de baile que ella elige, en ocasiones nuestros cuerpos estaban más cerca de lo normal, disfrutaba bailar con ella, aunque no supiera hacerlo.

"Que paso?"- pregunta Brenna cuando la música se detiene.

"No lo sé"- me encojo de hombros, luego de la pausa musical se escucha una canción más lenta, hasta aquí llego mi baile.

"No se bailar esto, hasta llegue yo"- le digo alcanzando su mano para irnos a por una bebida, pero ella tira de mí.

"No es tan difícil, solo mueve tus pies de un lado a otro"- Brenna me acerca más a ella, lleva mis manos hasta su cintura y yo coloco las de ella alrededor de mi cuello, me sonríe.

"Lo haces bien, ves que es fácil"- dice sin apartar su mirada de la mía, sus ojos se ven tan claros y llama mi atención.

"Nunca he bailado esto antes, bailo muy poco"- digo con una sonrisa de lado.

"Para todo hay una primera vez Malik"- dice ella recostando su cabeza en mi pecho, lo cual me sorprende bastante, por un momento me sentí un poco incómodo, pero se me pasa, lo extraño de todo es que no es esta tan mal como pensaba.

Brenna me mira a los ojos, la siento mucho más cerca de mí, miro sus labios y llevo mi mano hasta su mejilla acariciándola con mi dedo pulgar, mientras que ella solo mantenía su mirada fija en mi, lucia justamente como un ángel.

"Eres hermosa"- y acto seguido sus labios y los míos hacen contacto, lento, sin prisa, solo podía pensar en lo suave que eran sus labios, es como si todo lo que estaba a nuestro alrededor desapareciera, solo éramos ella y yo, y se siente bien, demonios se siente muy bien.

"No lo pude evitar"- susurro aun estando muy cerca de ella, lo suficiente como para que nuestras narices rozaran, sin que me lo espere ella quien toma la iniciativa y me besa con ganas, nuestras lenguas se encuentran, era exquisito poder besarla de esta manera, no tuve ninguna intención aparte de solo un beso, besarla a ella es algo mucho más íntimo que tener sexo.

Se siente bien estar así, y no sentir ese vacío por dentro. Mientras tenía sexo con otras chicas, me sentía igual de vacío, solo era placer y nada más. Por alguna razón estoy feliz, ya no estaba ese rencor que se arraigaba en mi pecho con furor y si esta, en este momento no lo notaba. En este instante solo siento felicidad, algo que no he tenido hace dos años, ella me hace sentir de esta manera y es raro para mí.  

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