Todos los dias el entrenamiento era en medio del campo, empezamos con el Taijutsu y el ninjutsu durante dos semanas, pero a la tercera Itachi comenzo algo nuevo.

Durante esas semanas el no me hablaba nada mas para entrenar y no habia vuelto a hablar con Madara, me sentia completamente sola y temia que Sasuke pudiera hacer una idiotez que le pudiera costar la vida

-Entrenaste con el con el sharingan con Sasuke?-seguia con su tono frio e indiferente

-No-respondi seca

-Por que? podrias haber aprendido como combatirlo-parecia interesado

-Por que soy incapaz de mirar directamente al sharingan sin echarme al suelo a temblar-suspire, me sentia idiota

-Por la muerte de tu familia?

-Si

No me di cuenta y avanzo rapido hacia mi y lo tenia delante de mi

-Mirame-ordeno

Levante la vista y lo vi. el sharingan, rapido aparté la vista

-No, mirame-ordenó

-No puedo Itachi-dije con voz rota

-Akari mirame-lo dijo con voz tierna, ademas era la primera vez que decia mi nombre

-Itachi no me hagas esto, no puedo-suplique

Sorprendiendome otra vez, me cogio del menton y suavemente me levanto la cabeza y ahi estaban esos ojos rojos

-Itachi...-intente suplicar

-Shhh... calla princesa

Me perdi en el sharingan sin oponerme

Abri los ojos y volvi a estar en Konoha, exactamente en un claro al que ibamos Sasuke, Itachi y yo a jugar cuando eramos pequeños

Un Sasuke de cinco años salio de entre los arboles seguido de Itachi, ambos sonriendo en mi direccion y me di cuenta de que mi cuerpo era mas pequeño

-Princesa!! Akari-chaaannn-chillo el pequeño Sasuke para llamar mi atencion

-Sa-kun, Ita-kun-les llame sin darme cuenta

-Akari-chan, quieres jugar con nosotros?-pregunto el Itachi de casi diez años

-Siii!!

Estubimos jugando toda la mañana sin descansar, sobre todo Sasuke y yo. Cuando era ya tarde estabamos sentados debajo de un arbol hablando y riendo, por un momento olvide todos los problemas que tenia, en ese tiempo y ahora. Sasuke se quedo dormido con su cabeza apollada en mi regazo y me puse a acariciar su pelo, me encantaba, era suave y muy gracioso porque estaba de punta 

-Akari...-empezo a hablar Itachi- que tal con tu padre?

-Como siempre, quiere que entrene todo el dia y no me deja jugar con mi onii-san

-Lo hace por tu bien-me acaricio suavemente el pelo y yo me sonroje

-Ita-kun... gracias-sonrei y me gire pero no sabia que estaba tan cerca y nuestros labios se rozaron y nos quedamos mirando fijamente, iba a decir algo pero el pelinegro termino de juntar nuestros labios por unos segundos pero se aparto

-Ita-kun- le llame roja de la verguenza

-Me gustas-solto, con el pelo tapandole el rostro-pero a Sasuke tambien le gustas

-Que...-intente preguntar pero me cogio ambos lados de mi cara y me hizo mirar a sus ojos

-Lo siento Akari

Esos malditos ojos¡Lee esta historia GRATIS!