CAPITULO 1

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- ¿tan pronto te has cansado? – la joven azabache se acercó a la persona que había derribado

- bueno, es que tú no te fuiste de fiesta – la joven en el suelo aceptó la ayuda, siendo catapultada hacia arriba y logrando colocarse de pie

- qué clase de ejemplo eres para los demás... -

- ¡no me reproches!, tu padre organiza esos maravillosos festines, y no puedo decirle que no a las hermosas concubinas y ni a tu padre que muy gentilmente me invita –

- mi padre te tiene demasiado mimada –

- ¿Qué puedo decir?, soy irresistible – ambas jóvenes se miran fijamente, para luego soltar una estruendosa carcajada

- mi señora – uno de los soldados se acercó, una vez frente a la heredera se arrodilló

- buenos días Winn, ¿Qué ocurre? – preguntó la azabache

- su padre me ha enviado por usted, la reunión es en breve –

- ¡cierto!, debemos ir – se lamentó Sam

- está bien Winn, iremos a ducharnos y en breve iremos al salón de guerra –

- si mi señora – el joven se levantó y corrió apresurado para llevar el mensaje

- cómo puede un hombre ser tan bajito – Sam miraba por donde Winn corría

- ¡no lo molestes! – Lena le da un leve empujón – ve a ducharte y nos vemos en el salón – Lena camina rumbo al palacio

Unos cuantos minutos después, las dos amigas estaban una al lado de la otra en el salón de guerra

- únicamente nos falta conquistar el principado de Valaquia para que el rio Danubio sea nuestro, mi señor – era Jack quien hablaba

- dentro de cuanto podremos... - un potente ataque de tos hace que el sultán se detenga

- ¡padre! – Lena se acerca a su progenitor para ayudarlo

- estoy... - el hombre escupe sangre y Lena lo mira asustada

- ¡un médico! – Sam ordena - ¡RAPIDO! – los otros visires corren fuera de la sala para buscar lo pedido, mientras las dos jóvenes se ocupan de llevar al sultán a sus aposentos

Ambas mujeres se encargaron de acomodarlo en su cama, Sam quitó las botas para que el hombre se sintiera cómodo, en poco tiempo el medico llegó, hizo que ambas mujeres salieran

- tranquila, el viejo estará bien – Sam intentaba tranquilizar a su amiga

- no lo sé Sam, no es normal, desde hace días lo he visto muy enfermo... - Lena caminaba angustiada fuera de la habitación

- es un hombre fuerte, pronto se recuperará –

Ambas escuchan que la puerta se abre

- ¿Qué ocurre con mi padre? –

- su padre ha sido envenenado desde hace días, con dosis muy pequeñas de plomo –

- ¿Qué? De que... -

- que está diciendo –

- al sultán no le queda mucho tiempo de vida, he descubierto muy tarde el envenenamiento y es imposible hacer algo por el –

- ¡SÁLVELO! – Lena saca su espada para ponerla contra el cuello del hombre

- tranquila... - Sam toma la mano de Lena y la obliga a apartar el arma - ¿no puede hacer una sangría? –

LA OTRA CARA DE LA GUERRADonde viven las historias. Descúbrelo ahora