La tercera llamada

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25 de noviembre, 2015.

Un auto de policía estacionó frente a la penitenciaría de ciudad central, oficiales retenían a las personas tras una valla de metal, se tomaban fotografías, el flash centellaba entre la multitud inquieta, por fin lo habían capturado, por fin el sujeto había sido detenido después de meses de terror en las calles de ciudad central.
Como si se tratara de una estrella de cine la puerta del auto se abrió, dos policías sujetaron al tipo quien ahora era toda una celebridad, un chico de 19 años salió de aquel auto esposado y encadenado, su cabello largo despeinado solo era una forma física de su locura interna, su rostro parecía confundido y sin comprender que significaba todo esto, parecía el rostro de alguien a quien le juegan una broma y no sabe como reaccionar cuando se entera de ello. El chico fue sujetado por los oficiales en cada brazo y fue llevado al interior de la penitenciaría donde pasaría sus últimos días, los periodistas apuntaban sus micrófonos y cámaras al rostro del muchacho, no dijo ni una sola palabra ni les prestó atención, solo puso su mirada en una persona, una mujer de unos 25 años quien estaba vestida de una forma casual, su cabello lacio brillaba con la luz del sol, su maquillaje era perfecto, no demasiado llamativo, así era como a él le gustaban las chicas, llevaba una falda y zapatos de piso que se veían cómodos,  la mujer mantuvo el contacto visual con el chico por un momento que parecieron horas, después el chico fue llevado al interior de la penitenciaría.
-como lo acaba de ver,  el acusado Milo Myers conocido como "el arlequín"  ya fue trasladado a la penitenciaría de ciudad central después de su sentencia en el juicio la semana pasada, como ustedes sabrán estas son las primeras imágenes que tenemos de él tras su captura hace ya un mes, se dice que el acusado al ser sentenciado a muerte solicitó ser ejecutado en la silla eléctrica y sera el primero en mas de 30 años en ser ejecutado en ella, desconocemos las razones de Milo para pedir ser ejecutado de esa forma, pero esperamos que nuestras dudas sean aclaradas en la entrevista exclusiva que se dará en unos momentos por nada mas que Sara Tuck, recordemos que el acusado se ha negado rotundamente a dar declaraciones publicas a menos que sea nuestra reportera quien lo entreviste- dijo un reportero que se encontraba en vivo.
unas horas mas tarde, Milo se encontraba sentado en un lugar amplio, parecía ser el comedor de la prisión, miraba a su alrededor, un grupo de oficiales armados apuntándole desde varios ángulos en caso de que hiciera un movimiento sospechoso, un par de puertas metálicas se abrieron por dos guardias, y frente a esa puerta se encontraba ella, la reportera Sara Tuck, la joven reportera agradeció a los guardias y entró a la entrevista con el asesino que se mostraba tranquilo en medio de tantas armas apuntándole, la joven reportera se sentó frente a él 
-muy buenas tardes... señorita- dijo el chico con una voz tranquila
-que tal Milo, ¿te importa que te llame así?-
-en absoluto, usted puede llamarme como le plazca-
-¿sabes por que hay tantos oficiales armados aquí?-
-bueno, se que ellos están aquí para cuidarla a usted señorita, están dispuestos a volarme los sesos si yo hago alguna maniobra en falso-
-es correcto, ¿y sabes por que estoy yo aquí?-
-eso es facil señorita, usted quiere que yo le cuente todo... ¿no es así?-
-en efecto-
-bueno, yo le contaré todo señorita, hasta el mas mínimo detalle, pero... ¿cree que es posible que usted me de un cigarrillo? enserio necesito uno- la mujer accedió y el acusado fumó
-bueno...- dijo Sara sacando una grabadora de su bolso- empecemos.

El Arlequín: origen de un asesinoWhere stories live. Discover now