¿Me escuchas? No llegare tarde de nuevo.

254 20 4

Capítulo 30

Bang Yongguk

Mierda, mierda, mierda.

La chica al otro lado de la línea ya no contestaba, estaba a unas pocas cuadras de su casa pero cada segundo era eterno, cada segundo contaba. De nuevo me encontraba en una carrera contra el tiempo y esta vez no llegaría tarde. No podía. No quería.

Estacione el auto frente a la residencia, los bomberos ya habían llegado, pero no había señales de Nataly por ningún lado.

-¿Dónde está? – pregunte exaltado una vez que había llegado a la escena del desastre.

-Hemos logrado cesar el fuego…

-¿¡Pero que!? – dije levantando un poco el tono de voz.

-No encontramos a la chica, el fuego solo se alcanzó a expandir en la cocina y parte de la sala, pero al parecer el camino a los cuartos y el baño esta obstruido no podemos levantar los escombros y la maquinaria es grande y al parecer esta puerta es más pequeña que las ordinarias, eso nos complica…

¿Qué diablos decían? ¿Qué no la podían sacar porque su estúpida maquinita no cabía por la puerta? Tenía que ser joda…

-¡Se da cuenta de las estupideces que está diciendo señor mi maquinita es demasiado grande para sacar a la señorita en peligro!

-Señor por favor le pedimos guarde la calma.

El chico castaño de traje amarillo intento calmarme.

-¿Calmarme? Hay una chica ahí dentro ¿Cómo diablos quiere que me calme? Déjeme entrar por ella – dije sacándolo de mi camino, pero me retuvo de nuevo al instante.

-Señor no entiende, estamos haciendo lo que podemos…

-¡Lo que podemos mis cojones! Escúcheme usted a mí, ahí dentro hay una rubia ojos verdes que si no sale en la próxima milésima de segundo intacta va a haber problemas. – dije sosteniéndolo por el traje haciendo que este se arrugara mis nudillos.

El chico permaneció mudo ante el gesto, yo lo empuje de nuevo haciéndolo a un lado.

-Toma – me extendió un especie de traje como el que el llevaba solo que era de un color un tanto diferente. – si tanto te importa, quiero verte hacer un mejor trabajo.

-Excelente – brame poniéndome el traje y me dirigí con los otros que también intentaban llegar a la chica

Solo tengo una palabra para describir lo que sucedía adentro; Caos. Camine por los escombros y el humo, incluso los restos de lo que antes solía ser materia hoy solo eran cenizas, negruzcas y malolientes cenizas. Tenían razón, el fuego había cesado pero dentro se respiraba un ambiente pesado, frívolo, mórbido, aun no puedo llegar a la conclusión de cual ere ese olor pero la explicación más lógica que tengo ahora es que aquel olor le pertenecía a la muerte, adelante, digan que estoy loco, pero aquel olor… me aplastaba el pecho. Se me erizaba la piel de solo pensarlo.

Titubeante y con un solo objetivo me apresure con los otros hombres que intentaban quitar los escombros.

-¿Qué es lo peor que puede pasarle? – pregunte asustado, con un hilo de voz en la garganta.

-Que muera asfixiada. – respondió un hombre fornido, con la voz fría evitando contacto visual, manteniendo la vista al frente.

-¿Exactamente cuánto tiempo tenemos para que eso no pase?

-10 tal vez 15

Era demasiado pedir que aquello fueran horas.

Trague saliva. Me aproxime y empuje con fuerza los escombros, algunos se me unieron al instante otros no reaccionaron. No me importo. Seguí empujando, sentía las punzadas de dolor que recorrían el musculo por el esfuerzo, sentía la pesadez de aquel olor tan repugnante, estaba desesperado. ¿Nunca lo han sentido? Esa necesidad de ver de nuevo a alguien, esa incertidumbre que crece desde el fondo de la boca del estómago, que crece hasta llegar al pecho y lo aprisiona impidiéndote el oxígeno, impidiéndote… la vida.

One way love (B.A.P fanfic)¡Lee esta historia GRATIS!