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Ella lo mató, ella sabia que matar era malo, pero aun así lo mató. Ella estaba llorando porque sabia que no podía parar. Nadia más que ella sabia que matarlo era lo mejor para toda la ciudad. Ella lo mató no porque fuera un accidente o una casualidad. Yo era el único que sabia porque lo había matado, ese maldito secreto nadie más que yo lo conocía.

Esa noche, donde la lluvia y la oscuridad continuaban su camino, una mujer había matado y se había convertido en homicida. Nadie dijo que fuera fácil, ver la muerte de un ser humano, sin embargo, escondido detrás de algunos arboles en la inmensidad del bosque dudo mucho que se diera cuenta de mi presencia. Ella tomó el cuerpo y lo tiro al lago y puso dos ladrillos en su pecho para que se hundiera en lo más profundo de él.

Ella lo mató con un cuchillo incrustado en la espada, aun cuando el cuchillo no había podido matarlo inmediatamente aquel ser vivo yacía en el suelo, rogando ayuda, pues mientras él gritaba piedad, ella tomo su bufanda la enrollo entre sus dedos y la puso en su boca y nariz para que no respirar, después presiono vehemente para que su dolor cesara.

Miré solo unos segundo como el cuerpo se retorcía en el lodo y la noche, miré mi reloj y comencé contar los segundo hasta que el cuerpo dejo de moverse, entonces fue cuando en ese instante de silencio, donde solo las gotas que caían en la corteza de los arboles se escuchan, supe que habían nacido entre nosotros una asesina, !si¡ ella lo mató, ella mató a su hermano. Lo mató porque horas antes su hermano la había violado mientras yo miraba en la ventana de mi casa al otro lado de la calle, pues todos los días su hermano la ataba a la cama, le quitaba la camisa y la amarraba a los tubos de acero de la parte inferior de la cama, le quitaba bruscamente el Jean y la dejaba en rompa interior, luego le lamia la boca mientras ella se retorcía por piedad, le rompía las bragas y le metía los dedos en la vagina hasta hacer la sangrar, ellas lloraba todas la noches y no podía gritar porque el hermano le ponía cinta en la boca para que su grito nos se escucharan, yo veía como su hermano le tocaba las tetas y ponía su pene en sus parte intimas hasta que ella lloraba, lo hacia todas las noches después de que su padre se iban al casino de la señora NADIA su hermano sin falta todas las noches la violaba, ella lo mató no porque quisiera sino porque su odio fue más grande que su amor. Su hermano le ponía juguetes singulares dentro de su vagina y ponía un vibrador encima de su clítoris hasta que ella se venia, ella se venia llorando todas la noches, pero fue esa noche donde ella tomó la decisión, de matarlo, como lo hico eso es otra historia, cuanto tiempo duro planeando este asesinato, también es otra historia , pero lo que verdaderamente paso es que yo para ese entonces solo la veía a través de mi ventana sosteniendo una cámara, para tener algunas justificaciones de matar al maldito hermano que tenia.

No pude dormir en toda la noche, pues mente estaba en otro lugar, pero mi cuerpo seguía en la habitación.

Para esos días una inquilina estaba en el cuarto de Huésped, era una chica joven de la misma edad mía, mi cuarto y la puerta de ellas colindaban una sobre la otra, pues ya llevaba varios meses hospedándose en nuestra casa. Mi comportamiento con ella era indiferente, seco, y grosero. No me gustaba su forma de ser, ni la manera de pensar de ella, aunque era de la ciudad, eso no le daba el derecho ha tener esa actitud prepotente frente a mi padre. Nuestras conversaciones eran una expresión vaga en los ojos del otro, nuestra poca comunicación se limitaba al despedirse por la noches antes de terminar de comer en la mesa, cuando todos nos reuníamos a comer.

los primeros meses, nunca nos dirigimos la palabra en esa mesa, aún cuando mis padres trataban de acercarme a ella, algunas veces me sentía intimidado por su manera de hablar, pues siempre se dirigía a mis papás con una falta de cortesía, su boca era una serpiente con colmillo envenenados, sus ojos eran un azul celeste, causando dentro de mi un desagrado latente. Las noches, eran misteriosas, siempre de sus cuarto salían sonidos extraños de llanto, y algunos gritos de vez en cuando sobre las 4:00 Am. No me dejaba dormir, terminaba por alguna razón, reposando en los muebles de la sala, con una almohada y muchas cobijas enrolladas en mi cuerpo.

TRES RAZONESDonde viven las historias. Descúbrelo ahora