Capítulo 4: Una flecha al corazón (Parte 2)

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—Así que, como te decía por favor perdona al IMBÉCIL que te trajo hasta aquí— se disculpo Kurosaki-san.

 Se preguntaran donde esta Kagami-kun, pues, ahora mismo se encuentra en el suelo nockeado después de ser golpeado por Kurosaki-san múltiples veces.

— No, descuide— respondí. 

—Bueno, que te parece si te das un baño. Esta al fondo a la derecha— dijo con una sonrisa en el rostro. 

— S-Si...— dije en un susurro. 

—Kurosaki-san, por favor tenga cuidado con las palabras que dice— exclamo una chica que apareció de la nada con una aura negra rodeándola. 

— Oh, Misaki-chan, ¡Buenos días!—la saludo Kurosaki-san.

— Buenos días, Kurosaki-san ¿y Kyouta-kun?— le pregunto la chica llamada "Misaki". 

— Ah, alla en el suelo— dijo señalando donde estaba tirado en el suelo Kagami-kun. 

— ¡Oh, vaya! Kurosaki-san me has ensuciado el piso.— exclamo ella sonriendo "angelicalmente". 

Oe oe, ¿No deberían ayudarlo en vez de mirarlo? 

— Ah, ¡Si! Ella es Misaki Murasame-san, ella vive aquí en el Templo. 

— Buenos días— salude. 

— ¡Hola! Encantada de conocerte...— saludo igualmente—...eh... ¿Como te llamas?— pregunto. 

—Me llamo Kohina Ichimatsu— conteste haciendo una reverencia. 

—¡Ya veo! Encantada de conocerte, Kohina-chan. Bueno, por aquí es el baño, ven, sígueme— dijo saliendo de la habitación. 

— S-Si...


*Después de un rato*

Narrador

—Kohina-chan, siéntate por favor— exclamó Murasame-san. 

— Gr-gracias...— murmuro Kohina. 

—¡Hola! ¿Qué tal el baño, Ichimatsu-san?— preguntó Kurosaki-san. 

—B-Bien, gracias...eh...¿Acaso hoy hay algo especial?— les pregunto Kohina. 

—¡SI!— contestaron ambos con entusiasmo al unisono. 

— Ya- ya veo...y...¿Qué es?— pregunto Kohina. 

—¡Hoy cocina Kyouta-kun!— exclamó Kurosaki-san emocionado. 

— Ya veo...

—¡Ya lo veras! Seguro te gustara— dijo Murasame-san con una sonrisa de oreja a oreja 

—¡Hola! Aquí tienen, ¡El dia de hoy es sopa de fideos con carne a la boloñesa!— anunció Kagami-kun colocando los platos en el comedor. 

— ¡¡¡QUE APROVECHE!!!— repitieron todos al unisono. 

— Kya, ¡Delicioso!— chillo Murasame-san 

—Si, tienes razón Misaki-chan— replico Kurosaki-san. 

— ¿Cierto? Ah, ¿Que tal Kohina-chan?— pregunto Murasame-san 

— Delicioso...— replico Kohina con una cara de felicidad al estilo inexpresivo. Siguió comiendo. 

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