Roommates - 2/3

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Despertar a mitad de la madrugada había sido una de las peores traiciones de su cuerpo, sobre todo luego de tan hermoso sueño donde había cumplido su fantasía de hacerle el amor a su WanYin y de confesarle sus sentimientos, ¡era injusto!

Sin embargo, un peso muerto sobre su cuerpo y la respiración tibia contra su cuello le alertó que no estaba solo.

— "Por favor, Dios, no me digas que alguien me secuestró y violo"

Ya hasta podía imaginarse los encabezados en los periódicos: 'Futuro CEO de Lan Corps., es secuestrado y violado, ¿acaso existe alguien capaz de sodomizarlo? ¡Véanlo en la página 20!'

No quería ni imaginarse en que cuarto cutre de motel de quinta había ido a parar, ¡el solo podía entregarle su castidad a su hermoso A-Cheng! ¿Acaso lo habrán drogado? ¿En donde estaba? ¿Y si le sacaron un riñón? No, si le hubieran sacado un riñón seguramente habría despertado en una tina llena con hielo y no en la cama con quien sabe que persona.

Estaba tan oscuro y tenía miedo de moverse, ¿que tal si su secuestrador quería hacerle más del cuchis cuchis? ¡Ah! Quizá podía agarrar la lámpara de mesa y golpearlo con eso, si, eso haría.

Se movió con cuidado y tanteó a ciegas donde creyó estaría la mesa de noche y busco la lámpara de mesa.

— Mnh, Huan-Gege, deja de moverte...

Lan XiChen se quedó quieto y trató de analizar la voz de su acompañante; esa voz era idéntica a la de su amado A-Cheng pero, no podía ser posible ¿o si? Nuevamente tanteó la mesa y cuando encontró la lámpara apretó el interruptor para encenderla; al principio fue incomodo y se tardo un par de minutos en acostumbrarse a la luz mientras que su acompañante se movía y soltaba más quejas.

— ¡Lan Huan, apaga la luz!

XiChen sintió  todo su cuerpo estremecerse y su mano libre tanteó sobre el cuerpo de su acompañante; su mano se deslizó sobre la suave piel de la espalda hasta llegar a la nuca y dar pequeñas caricias donde su compañero soltó un par de suspiros.

— Gege ~ —Continuó moviéndose y a ciegas depositó pequeños besos sobre el pecho del mayor.

— A-Cheng, ¿eres tú, cariño?

Los movimientos se detuvieron por un instante y el menor abrió los ojos con pesadez, aún cuando tenía la espalda contra la lámpara esta lograba iluminar toda la habitación.

— ¿De verdad... de verdad eres tú?

— Mmn, ¿quién más crees que soy?

XiChen ahogó una exclamación y buscó el rostro del menor para verlo el mismo, olvidando que una parte de su anatomía seguía presa en un conducto cálido y estrecho así que cada movimiento brusco causó diferentes reacciones en ambos.

— ¡DEJA DE METERME TÚ ENORME PENE!

Cinco minutos después se puede ver a Lan XiChen de rodillas sobre el suelo y vistiendo solo unos pantalones de pijama y a un molesto Jiang Cheng parado enfrente suyo y vistiendo la camisa a juego que únicamente le cubría hasta los muslos.

El menor se cruzó más de brazos y le dedicó una mirada severa a ese idiota.

— ¿Pensaste que te habían secuestrado? ¡¿Es en serio?! ¿Que no te has visto en un espejo? ¡Eres enorme!

— En mi defensa cualquiera podría...

— ¡No me vengas con excusas! Se por Wei WuXian que tú y tu hermano han recibido clases de defensa personal además de saber usar armas, ¡ni tus padres o tíos se arriesgarían a que algo le pasase al futuro CEO de Lan Corps!

Little Did You KnowDonde viven las historias. Descúbrelo ahora