Prefacio.

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EL INICIO DE TODO. 

            𝓟or alguna extraña razón, cada vez que una fecha especial en la vida de Chihiro llegaba, cosas malas le pasaban

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            𝓟or alguna extraña razón, cada vez que una fecha especial en la vida de Chihiro llegaba, cosas malas le pasaban.

           En su primera fiesta de cumpleaños, un primo tropezó con el mantel de la mesa de postres, tirando todo su contenido al piso y dejándola sin pastel.

           El día de su graduación de primaria y escuela media se enfermó. Tuvo que salir en todas las fotos con la nariz llena de moco y los ojos hinchados.

           Cuando ganó su primer concurso su padre se enteró y la regaño por seguir un estilo de arte que según él, no la llevaría a ningún lado, lo que terminó en un gran pelea entre los dos.

           Luego, cuando una historia corta que hizo por simple diversión catapultó su fama y le generó el contrato que cambiaría su vida para siempre, se torció el tobillo de tanto brincar de facilidad.

           Y, por supuesto, el día que firmaría el segundo contrato más importante de su existencia no iba a ser la excepción.

            Después de preguntarle a algunos transeúntes y corroborar la dirección en el GPS un par de veces, estaba segura de estar más perdida que la Atlántida. Su pésimo sentido de dirección se la había jugado, otra vez. Levantó la vista de su celular, para concentrarse en los alrededores e intentar localizar el tan famoso edificio de JYP Entertainment, el cual parecía ser tan moderno que contaba con un sistema de invisibilidad, que lo hacía incapaz de encontrarlo.

            A Chihiro todo eso le parecían demasiadas complicaciones para un trabajo que ni siquiera sabía porque había aceptado. Fácilmente pudo haber regresado a su departamento, enrollarse en su cómoda camita y continuar trabajando con su equipo bajo la comodidad del anonimato, como siempre hizo.

            Pero no. Era débil a las palabras bonitas y al parecer, atraía problemas como la luz atraía a los insectos. Por eso aceptó, a pesar de que lo único que conocía sobre el dichoso empleo era la primicia simple: debía crear e ilustrar un weebtoon a un grupo de k-pop famoso.

            Sin embargo, había una enorme área gris en grupo de kpop famoso. Existían demasiados, tantos que ni si quiera era capaz de enumerarlos usando los dedos de sus manos al menos diez veces. Era tan confuso, especialmente para alguien como ella, con poco conocimiento en la industria musical coreana.

            Hasta donde sabía, podía tocarle trabajar con un grupo de chicas o chicos de personalidades fuertes u engreídas con los cuales se le haría imposible trabajar, así como también podrían ser tan comunes que ella tendría que adornar sus vidas, para hacerlas entretenidas y menos auténticas. Las posibilidades eran infinitas, siendo cada una tan diferente de la otra que Chihiro no creía estar preparada mentalmente para meterse en ese territorio desconocido.

            "¿Qué estaba pensando?" Se preguntó mentalmente. El empleo ya empezaba a traerle más problemas que beneficios. Aún estaba a tiempo de darse la vuelta y seguir con su vida como siempre fue: sencilla.

            Con su decisión ya tomada —y un pequeño margen de duda— marcó al número de la empleada de la compañía responsable del proyecto, para declinar la oferta.

            Se llevó el celular a la oreja, escuchando, mientras sentía un cosquilleo en los dedos, como la llamada repicaba hasta el tercer timbre, cuando una voz animada se hizo presente en la otra línea.

            — ¿Aló? —El tono maduro de la persona al otro lado le causó pánico a Chihiro, mientras tragaba saliva y se humedecía los labios— ¿Señorita Ito es usted?

            —Este...—tartamudeó. Las palabras sonaron roncas al salir de sus labios, lo que le generó la necesidad de carraspear antes de hablar de nuevo—, sí. Soy yo.

            Miró nerviosa al rededor de la calle, viendo a la gente pasaba a su alrededor sin percatarse de ella. A raíz de sus nervios, se acomodó la tira del bolso sobre su hombre y apretó con más fuerza su celular.

             — ¡Ah! Hola, ¿Sucedió algún problema con su medio de transporte? ¿Necesita que le mande un taxi? —Su voz sonaba alegre mientras la bombardeaba de preguntas—. Solo dígame donde esta y se lo mando en seguida.

             — ¡No! —exclamó—. No es eso .—Volvió a tragar en seco intentando mantener la poca confianza que le quedaba. Cerró los ojos, inhaló y exhaló aire—. En realidad, quería hablarle sobre el proyecto.

              —Ya veo. Bueno si tiene alguna duda al respecto con gusto se la resolveremos en la reunión de hoy.

              Aquellas palabras fueron una inyección extra de nerviosismo en el cuerpo de Chihiro, quien arrugó la cara ante su sufrimiento.

             —Más que una duda este... Yo creo... creo que... —Su tono de voz temeroso se hacía cada vez más bajo, hasta el punto de quedarse callada en medio de la oración.

             "¡Vamos Chihiro tu puedes!" Se alentó mentalmente. Respiró hondo, se sujetó de su bolso y tomó toda la valentía que su cuerpo podía contener —que, gracias a a su altura, no era mucha—.

             —Creo que no soy la persona indicada para llevarlo a cabo.

             Las palabras salieron atropelladas de su boca, mucho más rápido de lo que era usual. Luego de eso, el silencio se hizo presente en ambos lados.

              Chihiro ya sabía lo que venía. Seguro le dirían algo como "Bueno es una pena, muchas gracias por todo, espero le vaya bien", después le colgarían y todo volvería a ser lo mismo. Solo esperaba que las ganas de llorar no se notaran cuando fuera a trancar la llamada.

              La respuesta que recibió la sorprendió enormemente.

              —Discúlpeme que le pregunte ¿Pero porque cree usted eso? —cuestionó la empleada, con un ritmo tranquilo y sereno.

              Pestañeó varias veces, desconcertada. Supuso aquella que era más una pregunta para sí misma, porque ni siquiera la permitió responderle.

              —Todos en el equipo estuvimos días pensando en quien sería el indicado y cuando propuse que fuera usted pensamos que era la mejor opción —contó la mujer por la otra línea—. No solo su estilo de dibujo es genial, su narración y los personajes que crea son capaces de hacer que el lector sienta empatía por ellos y los viera como si fueran un amigo cercano. Eso es lo queremos lograr con este proyecto. Hacer que las fans vean que estos chicos no son solo estrellas glamorosas, sino que son humanos y pasan por las mismas cosas que todos nosotros pasamos. Y tenemos la confianza de que usted señorita Ito será capaz de lograrlo.

              Ahí estaban las palabras bonitas otra vez. Pero a diferencia de las otras ocasiones, en la que la habían felicitado y alagado por sus obras, Chihiro sintió que las ganas de llorar en plena calle se multiplicaban hasta llegar al cielo, sin importarle todos los extraños que la rodeaban.

             No podía descifrar si le había dicho aquello con la única intención de convencerla a quedarse o porque de verdad pensaba eso, pero la genuinidad con la que dijo aquellas palabras fue capaz de devolverle la confianza en aquel trabajo.

             Una lágrima se deslizó por su mejilla, se limpió con la manga del abrigo y se mordió el labio para no dejar escapar ningún sonido extraño.

              —Gracias por decirme de eso, de verdad —murmuró, con una pequeña sonrisa de labios cerrados—. En unos minutos estará allá.

              — ¡Me alegra oír eso! —Chihiro casi podía escuchar la alegría que la mujer manifestaba y se sintió aún más bienvenida al notarlo—. Estaremos esperándola con ansias, por favor llegue a salvo.

               Ella respondió con un leve "uhum" antes de despedirse y trancar la llamada.

               Tomó una bocanada de aire y lo dejo salir con fuerza, permitiendo que una amplía sonrisa se abriera paso en su rostro. Rápidamente acomodo la correa de su bolso sobre su hombro otra vez, para después comenzar a dirigirse a su destino, esperando no perderse en el camino.


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⏰ Última actualización: Feb 25, 2020 ⏰

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UNTIL THE SPARKLER DISAPPEARS ⚊ stray kids.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora