¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
—Oye, bebé ¿Cómo lo llevas?. —Preguntó Jungkook cruzando la cocina para unirse a Jin.
Envolvió sus brazos alrededor de él desde su espalda y se inclinó para besar a su compañero sobre la marca de acoplamiento.
—Mejor ahora. —Respondió Jin recostándose en los brazos de Jungkook. —Sólo deseo que ya hubiera acabado todo, Kook. No puedo soportar la espera. Me está volviendo loco.
—Ya lo sé. También me está volviendo loco a mí, pero se acabará pronto. A estas horas Yugyeom y sus amigos deben estar entrando en el almacén. ¿Quién sabe?. Por la mañana todo esto podría estar terminado. Tus amigos estarán aquí, el Profesor habrá desaparecido y no tendrás que preocuparte por él nunca más. Y nosotros podremos concentrarnos únicamente en querernos el uno al otro.
—¿No podríamos concentrarnos ahora en la parte de querernos?. —Preguntó Jin meneando el culo hacia atrás contra la ingle de Jungkook.
—Podría ser persuadido para colarnos en la despensa. —Dijo Jungkook bajando la voz y arrastrando las palabras, sus ojos oscureciéndose.
Jungkook sabía que Jin podía sentir su erección cada vez mayor, endureciéndose hasta ser como una barra de acero apretándose contra él. Repentinamente, el profundo olor de la excitación de Jin llenó el aire, igualando su propio olor. Era dulce y almizclado, le gustaba, y le calentaba tanto como el cuerpo que tenía entre sus brazos.
—Maldita sea, puedo olerte. —Susurró Jin de repente. —Eso es tan caliente…
—Ya te dije que podrías ganar alguna de mis habilidades. Supongo que tienes el olfato. ¿Qué piensas de eso?. —Preguntó Jungkook con curiosidad por saber lo que Jin pensaba de su aroma.
Jin se dio la vuelta en los brazos de Jungkook, se inclinó y olió profundamente en el cuello de Jungkook. Hizo que la piel alrededor de su cuello hormigueara.
Jin gimió y Jungkook sintió que su polla se endurecía aún más.
—Mmmm… hueles lo suficientemente bien como para comerte. —Se quejó Jin. ¡Maldita sea!. Podía quejarse de los ojitos de cachorro de Jungkook, pero un pequeño gemido de su parte y al momento Jungkook estaba tan excitado que sentía latir su polla contra la cremallera de sus pantalones.
—Ahora, eso es prometedor. —Jungkook se rió entre dientes mientras Jin se movía hacia atrás camino de la despensa y cerraba la puerta detrás de ellos.
Se dio prisa en sacarle la camisa a Jin, luego la suya, dejó caer ambas al suelo antes de alcanzar los pantalones de Jin. Rápidamente se deshizo de ellos y los bajó hasta sus tobillos. Se arrodilló entre las piernas de su compañero, las manos corrieron hacia su pene duro mientras se inclinaba para lamer las gotas de líquido preseminal de su cabeza. Se apuró en levantar los pies de Jin para liberarlo de sus pantalones y los arrojó a un lado. Le abrió las piernas hasta que prácticamente Jin se derrumbaba sobre él.