− ¿Me llamas perra a mí cuando tú estás de arrimada con mi futuro esposo? −atacó donde más me dolía.

−Mira, Yovanna −la miré enojada −, no soy ninguna perra. ¿Sabes por qué? Porque yo no ando de perra engañando a mi novio. Así de que si no dejas de joderme la puta vida te juro que nos vamos a los golpes, de alguna manera tienes que entender. Y no me importa si eso me cueste la amistad con Justin. −aclaré. Ella cree que soy de esas perras locas que mueren porque el chico que aman no les habla. Pero a mí no me importaría que eso pasara. Eso me haría muy bien, yo tengo que olvidar a Justin de alguna forma.

−Es-está bien... No te vuelvo a molestar. −dijo asustada. Ella es de las chicas que ladran, pero no muerden; y eso me gusta. Sonreí satisfecha y entré a la tienda de vestidos en la que Justin nos dejó antes de irse.

Él de alguna estúpida manera piensa que Yovanna seremos amigas, pero tiene que aceptar la realidad: ella y yo nunca lo seremos por más que intentemos. Nunca.

1) Ella es una perra.
2) Lo engañó, y si lo hizo una vez lo volverá a hacer. Probablemente lo esté haciendo ahora mismo.
3) Somos como el agua y el aceite.
4) Si tuviera la oportunidad de matarla, lo haría... y no estoy bromeando.

...

−Nos vemos, Justin. −salí del auto mientras hablaba.

−Ella me contó lo que le hiciste. −dejé de caminar. El color salió mi cuerpo, mi corazón bombeaba con fuerza entre mis pulmones. Necesitaba aire.

−Justin... Es que ella empezó a decirme cosas y...

−Gracias por ayudarla a elegir el vestido. −sonrió. Suspiré, pensé que le había dicho lo otro, o peor, que se había inventado algo. Creo que ella no es tan perra cómo pensé y también creo que le debo una bien grande.

−No hay de qué.

−La amo. Creo que nunca sentiré por alguien lo que siento por ella. −confesó.

− ¿Por qué haces esto, mierda? −volteé a mirarlo. − ¿¡Te gusta verme sufrir, verdad!? ¡Qué no me importa una muerda si nunca me vas a amar! No tienes que recalcármelo cada vez que puedes, Justin. No soy estúpida. −exclamé débil, porque era cierto, cada vez que Justin podía siempre me decía cuánto la ama. Indirectamente me decía que nunca me amaría como algo más que a una amiga. −Vete a la mierda Justin. −y entré a mi casa cerrando la puerta fuertemente. No quiero que él me vea sufrir, nunca lo hizo y nunca lo hará.

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Una cosa: Justin puto :)

Bueh, espero que les haya gustado cómo escribí, en serio me esforcé muchísimo para que quedara presentable(?xd

-Queen J.

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