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Parte XXXV

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Llamada

Habían pasado días desde que Lucianna se había dormido escuchando a Jared cantar. A pesar de haberse sentido como una niña tonta y caprichosa por haber pedido tal cosa, el escuchar la voz de él la habían ayudado a dormir tan bien que toda la semana había estado de muy buen humor… y distraída también. Tanto así que no se dio cuenta de lo que David había dicho hasta que él dejó la oficina.

- ¿qué-fue-e-so?-  dijo Alex abriendo los ojos de tal modo que estos perecían iban a salir de sus orbitas-

-¿Qué qué? – Lu removió su cabeza mientras seguía mirando hacia la puerta por la cual David había salido-

- No lo pudo creer!!!- chilló Alex cubriendo su rostro con ambas manos exagerando el gesto de sorpresa-

-No… no entendí, ¿qué acaba de pasar?- ató su cabello y mordió su lápiz-

-Acabas de aceptar ir a cenar con David. HOY-

-¿Qué? Pero… ¿cuándo me invitó? Mejor dicho, ¿cuándo acepté?!!!!- exclamó confundida, intentando controlar los nervios-

- Justo antes de salir, cuando parecías estar pensando en quién sabe qué cosas, y asentiste sonriendo… te juro que quede en shock- Alex suspiró y se reclinó en su silla-

-Santo Jesús…- Luce cubrió su cara, no entendía cómo se había metido en esa situación. Definitivamente Jared tenía la culpa, por haberla llamado, por haber cantado para que se durmiera, por haber hecho que descansara como una bebe y por haber hecho que pensara en él en horas de trabajo (no es que no pensara en Jared  fuera del trabajo)-

-Querida, si fuera tú, disfrutaría la cena… después de todo, David está como quiere-guiñó –

***

Al llegar a casa luego del trabajo, Luce se decidió a llamar a David para cancelar la cena. Él le agradaba, pero por algún motivo sentía que no debía salir con él… aún.

- ¿David?, es Lucianna…-

- Lucianna, paso por ti en media hora- respondió David al otro lado de la línea-

- David, de verdad lo siento, pero no puedo ir…-

- ¿Por qué? ¿pasó algo?- preguntó preocupado, y algo desilusionado también-

- Veras… -Luce mordió su labio- Ian estará fuera de casa y… no tengo con quién dejar a Emi…- frunció el ceño en gesto de culpabilidad en cuanto vio a Ian de pie frente a ella con Emi en brazos-

-Mami, mentir es malo- dijo Emi mientras Ian asentía. Lucianna se volvió de color rojo de la vergüenza. Tosió-

-No es problema, llevaremos a Emi- Él sentía curiosidad, quería conocer a la pequeña de la cuál Lucianna hablaba tanto-

-Es que…  David, ella va a la cama temprano y…-

-Mami, ¿es tu compañerito nuevo? ¿puedo decirle hola?- Emi interrumpió y estiró sus brazos-

- ¿Es Emi?- preguntó David-

- Dame un segundo bebe – susurró Luce a la pequeña- Si, Emi está aquí, quiere… eh, hablar, saludarte…

-Dale el teléfono-David rió y Luce le pasó el teléfono a Emi-

- Hola, soy Emilia, hija de mi mami, pero mis amigos me dicen Emi ¿tú eres el compañerito de mi mami?-la niña se sentó en el suelo y jugueteó con sus pies mientras hablaba. Tanto Ian como Luce se miraron sorprendidos por la actitud tan de grande de Emilia-

-Hola, soy David, soy el compañerito de tu mami- respondió sonriendo al escuchar la Emilia, su actitud lo había sorprendido. Era todo un caso-

-¿Cómo estás?-

- Muy bien, gracias Emi. ¿Te puedo decir Emi?-

-Sí, si puedes, porque mi mami me dijo que tú la habías dejado pintar con rosado y que te gustaron mis dibujos-

-Oh, ok, es que tus dibujos estaban muy lindos Emi-

-Oye, cuando uno pregunta cómo estás y el otro dice bien después el otro también pregunta y tú no me preguntaste tío David- Emi habló muy rápido, su rostro se veía confundido, no entendía cómo funcionaba eso de hablar por teléfono con un extraño. Suspiró y miró hacia arriba, como si la respuesta fuera a venir desde el cielo. Ian y Luce miraban divertidos-

- Lo siento Emi, mi culpa. ¿Cómo estás?- preguntó David con diversión-

-Muy bien, hoy tío Ian me llevó a tomar helado de mora y crema, ¿te gusta el helado?-

-Sí, me gusta el helado-

-¿Cuál es tu sabor favorito?- Emi se recostó sobre el piso-

-Mmm, el de menta chocolate…-

-Guacala, ese no me gusta, es más rico el de mora-

-El de mora también me gusta…-

-Ah, bueno. Oye, tú sabes qué significa “sexuliadad”?uy, no sé si lo dije bien, pero mi tío Ian dijo que por ti el dudaba de su “sexaulidad” y que te re daría…- En ese momento las cosas pasaron con rapidez: David se trapicó y tosió,  Ian le quitó el teléfono a Emi y Luce la levantó del suelo y la reprochó.

-¿Bueno? ¿Emi?- Luce cogió el teléfono-

-Eh, lo siento tanto David…- no sabía qué decir-

-PERO MAMI, SI EL TIO IAN DIJO QUE LE RE DARIA CONSEJOS!- Emi repetía- y me quitaron el teléfono y yo estaba hablando con tío David – dijo con tristeza-

-Tranquila- David intentó contener la risa- está bien…-

-Lo siento tanto… -

- Luce, ya te dije, está bien… pero, no me has dicho entonces, ¿qué tal una cena los tres? Si Emi va a la cama temprano puedo llevar la cena y comemos en tu casa… -Luce suspiró-

-Bien, te espero, DIGO, te esperamos…-sonrió, y David también-

-Nos vemos…-

Luce le contó a Ian y a Emi que David vendría a cenar… de inmediato Ian se excusó, y dijo que no llegaría a dormir esa noche. Emi dijo que era porque ya no quería re darle consejos a David, y Luce supo que era porque le daba vergüenza después de lo que Emi había dicho por teléfono.

De inmediato Emi buscó sus cuadernos y dibujos y los puso ordenados sobre la mesa de centro. Ella quería que David los viera y quizás él querría trabajar con ella también. Luce cambió su ropa unas seis veces y no se convencía…

Lo más extraño era que, a pesar de ser David quién venía a verlas, ella se preguntaba si su ropa de gustaría a Jared…

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