Se levanta y baja las escaleras. Yaoyorozu no está. Igual por fin puede tener su maldito descanso, que se merece porque últimamente se la ve durmiendo en todas partes. En la biblioteca, encima del libro de Código del héroe, tomo número IV; en el sofá de la sala común mientras todos tenían su noche de cine (tradición impuesta desde que Deku quiso ver el Soldado de Invierno en la enorme, ENORME, tele que habían donado los padres de Yaoyorozu y al final todos se unieron); en la mesa de la cena, casi cayéndose en el bol de katsudon; sobre los deberes que Aizawa mandaba en clase, con Aizawa pidiéndole a Kouda que amablemente la despertara...
Incluso, recuerda una vez en la que Todoroki tuvo que bajarla en brazos desde el cuarto de Mina, que había aprovechado la ocasión para juntar a su pareja preferida de clase.
Lo cuál a Bakugo le molestaba, porque ÉL duerme justo en frente del cuarto de Mina. Estúpida Pinky. Y estúpido Pelo Menstruación, que había señalado la similaridad de los jerséis de cuello alto de estos dos. Y estúpido Deku.
Solo porque sí. ¡Estúpido Deku!
-¡Ah, Bakugo - san!- una voz amable interrumpe el silencio en el que sólo se oye ronronear a la antigua máquina de café de Kirishima, porque Yaoyorozu ya ha donado lo suficiente.- Disculpa, por supuesto, Katsuki.
-Qué mierda haces despierta a estas horas- no es una pregunta, es una afirmación y Yaoyorozu parece encogerse, antes de darle una sonrisa cansada.- Desde ya hace unos días se te ve durmiéndote en todas partes menos en tu puta cama.
-Ah, no pensé que lo habrías notado- sus mejillas se sonrojan y Bakugo pone los ojos en blanco, un poco enfadado pero no iracundo, cómo describiría su madre.
-¿Estás de broma? Por favor, hasta parece que lo haces por atención- Yaoyorozu frunce el ceño. Lo cuál no la hace más fea, ni estropea su rostro angelical. Le da carácter.
Y dios sabe que a Bakugo le gustan las mujeres con carácter.
-¿Disculpe? ¿He oído bien?- su tono se vuelve gélido, frío, de usted, como si las dos últimas noches no hubieran sucedido nunca y él solo fuera una piedra que se ha metido en sus zapatos.- ¿Cree que mi mundo gira a su alrededor constantemente solo para captar su atención?
-Déjalo, Cola de Caballo. Juguemos de una puta vez.
Derrota terrible casi un minuto después. Yaoyorozu cuando se enfada es vengativa. Da miedo. No querría ser villano para ver este rostro constantemente. El tigre va hacia la garganta y ya no tararea cada vez que mueve una ficha o se queda pensando. Simplemente lo destroza.
-Jaque mate, Bakugo - san- dice, antes de tirar el rey blanco hacia Bakugo e irse, sus pasos resuenan en las escaleras.
La tercera vez que juegan, Yaoyorozu lo destroza. Lo humilla. Lo vence con todas sus fichas y acaba con él sin piedad. Bakugo está asustado.
Y a la vez, un tanto encantado.
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Checkmate | Bakumomo
FanfictionLa primera vez que juegan, Momo lo acorrala con la facilidad de un tigre agazapado y aburrido, dormido por el paso del tiempo.
