Distancia ampliada y ojos rojos.

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“—La clase termina, todas empiezan a moverse, pero soy el único que se queda inmóvil en su lugar, mi mente no quiere pensar, no tengo ganas de hacer nada, solo quiero dormir y volver a olvidar”.

“—Alguien me llama de un costado, sé que es Argentina, pero no quiero hablarle por el momento, quiero que olvide esa pregunta y volvamos a empezar de nuevo, no doy ninguna respuesta hasta que de un momento a otro se detiene”.

“—Mi mente empieza a despejarse, a crear posibles soluciones a todos mis problemas, posibles situaciones y posibles reacciones, esta es una parte esencial de mí, sé que solo trato de escapar de la realidad, pero el falso alivio que siento es suficiente por el momento”

“—Empieza a llamarme nuevamente, aún no estoy preparado, tener tantas opciones solo me complica más, permanezco inmóvil, hasta que de pronto…”

“—Me levanta de la camisa a la fuerza, levanta mi cara y planta su mirada en mi”

“—Sabia que serias un problema cuando te reconocí, ¿que fue toda esa weaa de hace rato? No sé qué pasaba por tu diminuto cerebro, pero o dejas de hacer estupideces como esas, o yo misma me encargare de que te expulsen de la escuela”

“—Quedo atónito, las cosas se pusieron peores de un momento a otro, me siento acorralado, trato de decirle que fue un error y que me disculpe con Argentina, pero ella no está en su asiento, trato de buscar un poco de ayuda de México, pero tampoco está, siento que todo alrededor se hace oscuro, las luces se apagan lentamente, me encierro en mi pequeño mundo al cual puedo huir cuando quiera, bajo la cabeza y estoy listo para dejar la realidad”.

“—Oye Chile, ¿no te pasaste un poco? Digo, el llego tarde y no sabe cómo funcionan las cosas aquí, obviando el hecho de que la clase no había empezado y que hay problemas mayores en este momento, ¿ese Uruguay no está quemando algo? Con temor a equivocarme podría decir que solo le tienes bronca a él, sé que no te cae bien, pero no te cierres tanto, no creo que sea mala persona, y si al final te das cuenta que si lo es, que sea después de haber intentado comprenderlo”.

“—Estoy sorprendido, esa chica puede hablarle de una manera tan relajada y elocuente mientras yo me quede como piedra, con su tono de “me da igual lo que piensen todos”, dejo las cosas claras, me giña el ojo mientras que chile se retira, no sé cómo agradecerle, me siento algo estúpido ya que lo único que sé es meterme en problemas y que alguien más los solucione por mí, es como si pudiera invocar un “Deus ex machina”  cada que termine jodiendolo todo”

“—Oye gra-…”

“— ¿Sabías que las chicas somos más resistentes al dolor que los chicos?

“— ¿Perdón que?” Su actitud cambio de repente.

“—Podemos resistir más dolor que ustedes, así que dime, ¿crees que eso les da el derecho a lastimarnos? ¿Qué piensas al respecto?

“—No, definitivamente no, creo que la diferencia existe por una razón, y es por qué una mujer es capaz de entregarse completamente, confiando que no saldrá lastimada, pero no siempre será así, puede entregarse y sacrificarse por su familia, ser herida por quien ama y aun así continuar, admiro mucho ese lado suyo y la forma de defender lo que es suyo con todas sus fuerzas, quisiera poder hacer eso, quisiera ser como ustedes…”

“— ¿Eh? Acabo de decir algo súper raro, creo que ya lo arruine todo…”

“—Pero al parecer no, ella empieza reír muy fuerte, tanto que llega un momento en el que empieza a toser”

“—Eres muy gracioso, pero creo que tiene razón, pero no creo que sea tan genial como crees, estar lista para sacrificarse por alguien puede sonar muy especial, pero no siempre es bueno, a veces te das cuenta que esa persona por quien lo darías todo simplemente no lo valía.

“—El escaso brillo en sus ojos se apaga, al parecer no soy el único con un pasado que quiere olvidar”

“—Bueno, siempre habrán cosas malas, pero nunca sabes cuándo puedes encontrar algo que te puede devolver esa alegría que sentías”

“—Buen punto”, me dice.

 “—mucho gusto, soy Uruguay,”

“— ¿Eh? Espera, ¿Uruguay no era ese de allá?”

“—Si, al igual que ese otro de allá también, somos tres, Uruguay en esta clase, y dos más en la clase de alado, ahora que lo veo, eres el único Perú de esta clase”

“México también, es el único de esta clase” le digo algo nervioso.

“—Si, pero en la clase de alado hay dos más, en fin, no es como si nos fuéramos a hablar con ellos, ya que los círculos son muy cerrados, no sé cómo serán las cosas luego, pero siento que se va a poner feo, al final solo es una escuela más, con diferentes tipos de uniforme.

Y ya que estábamos hablando de felicidad, ¿no quieres un poco de felicidad concentrada?

Hice estos brownies esta mañana, creo que te van a gustar.

“— ¿Eh? Lo siento, yo no consumo esas cos-…”

“— ¡¡No tiene marihuana!! Rayos, ¿intentas que no te prejuzguen y es lo primero que haces?

“—lo siento, es que lo dijiste de una manera muy rara, si, tienes razón.

“—Bueno, no soy muy buena cocinera, pero creo que me quedaron muy bien”

“—Me dice mientras me da un pedazo, el punto del dulce está muy bien, el chocolate también, pero creo que esta un poc..-“

  No puedo respirar…Esta muy seco.

“— ¿Estas bien?” Me pregunta.

“—Le digo que sí, asintiendo con la cabeza, y hago señas de que tengo que salir, y voy directo al lavabo, trato de tomar todo el agua que puedo, siento que vuelvo a la vida, ya respiro, eso fue peligroso” cierro, el caño, voy de regreso al salón de clases.

Todo hubiera continuado normal, pero una punzada en el pecho, me dijo lo contrario.

¿Por qué me incomoda?

Que México y argentina estén hablando tan cálida y alegremente, no tiene por qué molestarme, apenas y la conozco y ya creía que era alguien especial para ella, que estupidez, me creo el centro del mundo ¿o qué? Ella puede hacer lo que quiera, ella solo trataba de ser amigable, es de las que se lleva bien con todos y recién me doy cuenta, lamento haber confundido las cosas, pero no volverá a pasar, sé que cosas como esta suceden, suelo vincularlo todo con el amor y eso me a traído muchos problemas en el pasado, debo dejar de pensar demasiado la cosas y que se revelen por su propia cuenta, iré despacio pero aun paso seguro, no quiero cometer más errores, o al menos, no por hoy.

Ingreso al salón de clase, minutos después ellos también entran, aún continúan riendo, todos regresan a su asiento, el maestro ingresa y empiezan las clases de la tarde, ahora que empiezo a calmarme un poco me doy cuenta.

“Tamare, me olvide de almorzar…”

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