Ojos que no ven pero que saben lo que sientes.

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Nos grita todo lo que se le viene a la mente y es gracioso, porque no le entiendo nada.

–Oe, ¿Son weones o qué? Si los culiaos vienen tarde, la que caga soy yo, ¡Y la wea no e’ así po!, ¡¡No e’ así!

México y yo, no podemos aguantar más y empezamos a reírnos. Nos mira con cara de furia y algo avergonzada. Respira profundo y continua:

–Me eligieron como la represéntate de case, y es algo molesto tener dramas por culpa de otras personas.

Creo que estaba algo nerviosa, porque ahora hablaba de forma normal.

–Bueno, entiendo tu punto. Por algunas razones Perú y yo, no pudimos llegar a tiempo. Aliviánate un poco, nena. No te daremos más problemas, así que danos un chance, ¿sí? 

No podía creer lo que acababa de ver, México saco un aura toda florera (Enamoradora), y cautivo completamente a la representante de clase. México la miraba con ojos seductores, mientras los de ella brillaban, todo hubiera ido bien, si no fuera por el lado bromista de México:

–Así que llevémonos bien, Texas. 

Luego lo único que vi, fue a México volando a dirección final del pasillo. Fue muy gracioso, estaba a punto de reírme, pero ella tenía su mirada puesta en mí; me sentía incómodo, como cuando tu padre te revisa los cuadernos y dices: “He hecho la tarea, ¿Por qué estoy nervioso?”.

Se acerca con mirada amenazante, algo no está bien, debo decirle algo pacifista, como “Nada se resuelve con violencia” o algo por el estilo. Se para frente a mí, me mira de pies a cabeza y vuelve a plantarme la mirada. Está por decirme algo, le responderé de la manera más adecuada posible.

Chile: –¿Po?

Perú: –¿Pe?

¡¡¡PUUMMM!!

Sí, eso último fue el sonido de mi cabeza estrellándose con la puerta. Sabía que cosas como estas pasarían, pero nunca pensé que sería una chica quién lo hiciera, y mucho menos que pegara tan fuerte, tamare’ duele como mierda.

–¿Tan mal se llevan Chile y Perú? –Me dice una cosa verde que se arrastra en el suelo.

–México, ¿estás bien? 

–Sí, unos tacos de pastor y estaré como nuevo, pero no mames, ¿cómo una chava tan linda puede tener tanta fuerza?, ¿Será por qué estaba fuertota? Hahahahaha, cof cof. 

–Si sigues con tus bromas, fácil y terminas en el hospital el primer día de clases –Le digo.

–No lo creo, se necesita más que esto para dejarme fuera.

Le ayudo a levantarse e ingresamos a la clase.

Al parecer llegamos tan tarde que el tutor ya había dado los horarios, ordenado los sitios, elegido al representante de clases y esas cosas. Me senté en un asiento libre, solté un gran suspiro luego de recordar todo lo que había pasado. Solo quería relajarme y dormir un poco, pero cuando me recosté usando mis brazos como almohada y vi al costado. Me topé con un rostro algo sorprendido y pensativo.

–Ya sé, ¿vos estás enamorado, verdad? –Me dice.

–¿Qué? – Respondo– Para nada –Digo algo nervioso.

–Mmmm… –Hace un ruido, mientras me sigue observando–, ¿y cómo se llama ella? 

–¡¡Que no estoy enamorado!!

¿Esta chica será medio psíquica? 

–Solo estoy cansado, eso es todo –Murmullo.

–Aaah, ya que nos sentamos alado del otro; llevémonos bien, ¿qué decís?

–Claro, por qué no. Soy Perú, mucho gusto.

–Yo soy Argentina. Encantada. 

Sus ojos brillan demasiado, ¿eso es normal? Hay algo en ella que no me puedo sacar de la cabeza, siento que acabo de encontrar algo que buscaba, esto es algo a lo que llaman…

–¡¡Aaah!! ¡Tú eres quien saco volando esta mañana! 

–Hehehe, lo siento –Me dice sonriendo–. Creí que no te darías cuenta, estaba re apurada, ¿sabes? Y llegue justo a tiempo, en verdad lo siento mucho. ¿No te paso nada?
–Me dolió mucho, ¿sabes? Creo que ya ni siquiera soy virgen. ¿Te imaginas lo que dirán en las noticias? “Chico fue violado por una vereda, al parecer fue su primera vez” Luego saldré en fotos con cara censurada, será horrible. Dios, ya no me podré casar…

–Hahaha. Eres muy gracioso, no puedo creer que hicieras un monologo como ese frente a toda la clase –Dice como si estuviese aguantando su risa.

–Espera, ¿qué? 

Cuando me doy cuenta, toda la clase está mirando sorprendida, y México muriéndose de risa en su asiento.

–Tamare’, que palta (Vergüenza) –Digo mientras escondo mi cara dentro mi mochila– Creo que no era el momento ni el lugar para intentar ser gracioso.

–No lo creo –Me dice–. A mí sí me pareció muy gracioso, aunque ahora me pongo a pensar… Soy mala.

Luego de decir eso, no dijo nada más. Saco la cabeza para ver qué sucede, ella tenía los ojos llorosos y unas lágrimas gigantes a punto de desbordarse. 

Hice llorar a una chica, al parecer es muy sensible. Me mira, mientras me dice:

–Lo siento, perdóname, ¿sí? 

No sé qué es lo que pasa, pero si esto sigue así, también terminaré llorando.

–Está bien, cálmate, ¿sí? 

Toda la clase tiene nuevamente la mirada clavada en mí. Una perfecta primera impresión, acabo de arruinarlo todo y de manera irremediable. Suspiro nuevamente, ya no importa, solo quiero que ella deje de llorar. Esto me recuerdo a algo, no sé por qué, pero al recordarlo, solo atine a actuar sin pensar las consecuencias.

–Ya no llores, las chicas lindas se ven aún más lindas mientras lloran, pero no se compara lo hermosas que se ven cuando sonríen. Así que deja de llorar y muéstrame esa hermosa sonrisa de nuevo que con cada segundo que paso sin verla es un momento perdido en mi vida.

Mientras lentamente seco las lágrimas de sus ojos. Volvió a salir esa parte de mí que tanto odio. Cuando vuelvo a la realidad, ella ya se había calmado. Retiro mi mano rápidamente, me siento aún más avergonzado, ella está tranquila, y no me dice nada, no quiero verla, ¿estará enojada? No quiero saberlo, bueno si quiero pero, ¿cómo averiguo? Lenta y disimuladamente la miro, ella está esperándome con su sonrisa y brillantes ojos; no está enojada, pero esta algo sorprendida.

–¿Y me lo dirás? –Dice.

–¿Qué cosa? –Respondo. 

–El nombre de la chica que te gusta.

Quedo sorprendido, no sé qué decir. ¿Qué es lo que ve en mí que le hace decir eso? Siento que puede ver a través de mí, que puede entrar en mi mente y leer todo mi pasado. ¿Qué esconde en esa mirada?

Antes de que pueda responder cualquier cosa, ingresa el maestro, siento una incomodidad en el pecho. Hizo que recordara cosas que había olvidado, cosas que había abandonado, y que no quería recordar. Trato de enterrar esa incomodidad en el fondo de mi alma, y para bien o para mal, esa pregunta no volvió a salir de sus labios.

Country of Love (OneShot)¡Lee esta historia GRATIS!