La maestra había copiado un trabajo que debíamos entregar el siguiente día, es el primer día de clases para mí y ya tengo un trabajo que entregar. Le doy un vistazo a mi horario y ver cuál es mi próxima clase, matemáticas.

<<Que manera de empezar el día>> pienso.

Salgo del salón a toda prisa pero me detengo en seco cuando recuerdo que no sé dónde queda el aula, entro en pánico por un momento pero alguien detrás de mí me llama.

"Americana muévete"- es el chico que estaba a mi lado hace un momento, no sé de qué habla hasta que me doy cuenta de que estoy parada en el medio la puerta, solo me atrevo a susurrar un lo siento, pasa por mi lado pero me armo de valor para preguntar.

"Oye!"- grito al mismo tiempo que camino detrás de él en busca de una respuesta. "Me puedes decir dónde queda la clase de matemáticas"- le digo sonriente para que no se note mucho que prácticamente estoy temblando a su lado.

"Vamos al mismo lugar, camina"- su voz demandante es ronca pero a la vez suave, su acento es muy de Inglaterra, un inglés marcado que me parece muy interesante.

Sigo sus pasos o al menos lo intento porque sus zancadas son largas, hasta que finalmente llegamos al salón, casi entre dientes le doy las gracias a lo que solo asiente antes de volver a sentarse en el último lugar, yo acostumbro a ocupar el primer lugar y esta no fue la excepción.

Me pregunto porque él siempre se sienta al final como si no quisiera ser molestado por nadie, o por que las dos veces que lo he visto tiene el ceño fruncido, y por qué de repente me causa curiosidad. La llegada del profesor rompe mi burbuja de pensamientos, así que le presto atención.

***

Narra Zayn

La clase es tan aburrida que me estoy quedando dormido, escondo mi cabeza entre mis brazos pero el profesor interrumpe mis planes de dormir.

"Malik, no está permitido dormir en mi clase, si desea hacerlo puede salir"- me lo pienso antes de salir de ese asqueroso lugar, pero decido volver a mi lugar, no debería seguir metiéndome en problemas.

"Eso pensé"- masculla el profesor con una sonrisa triunfante, solo pienso en mil maneras de matarlo a golpes, este anciano ya me ha hecho enojar. Durante toda la clase intentaba prestar atención, tomar apuntes y ser buen estudiante por un día, pero tenía otras cosas en mente y no muy lindas, cosas de las que tendré que ocuparme cuando salga de aquí.

Bien distraído dejo caer la mirada en la nueva, sentada en la primera fila, la observo con detenimiento sorprendiéndome a mí mismo de mirarla por más una fracción de segundos; su cabello rubio caía sobre su espalda, ella lo apartaba de vez en cuando, el profesor sale del aula y yo sigo aquí mirando a la americana.

Ella ladea la cabeza y fija su mirada en la ventada con pura concentración, tanto que no se da cuenta que la miro, se muerde el labio y de un momento a otro ella voltea su cabeza y me pilla observándola, no me da tiempo a fingir que no la acosaba con la mirada así que opto por lanzarle

Un guiño, ella vuelve su mirada al frente y eso es todo.

Después de tener que aguantar más minutos de números y letras, llega la hora del receso al fin, salgo de ese salón casi corriendo, me dirijo a la parte trasera de la escuela, me siento debajo de un árbol y busco entre los bolsillos de mi chaqueta la caja de cigarrillos que usualmente llevo conmigo, luego de encender el primero le doy una calada y lo dejo salir.

Probablemente no es muy sano, pero si es relajante, lo único con lo que me sentía tranquilo, si no fuera por el simple hecho de que mi madre me obligaba venir a la escuela, no estaría aquí, de todos modos no lo necesito.

Con la cuarta calada siento como mis hombros se relajan poco a poco, cuando pienso que nadie podría verme o molestarme estando aquí llega alguien y lo arruina, era la rubia de trasero lindo un poco más alejada de mi, estaba leyendo un libro creo que era algo de Jane Austen, no lo se, no es que me interese tanto, esta vez la ignore, y deje que mis pensamientos volaran mientras fumo.

***

Narra Brenna

Recojo todas mis pertenencias y salgo del aula, no sabía a dónde iba, camine y camine, hasta parar en patio sorprendentemente hermoso detrás de la escuela, encuentro sombra debajo de un árbol y leo uno de mis libros favoritos, no conocía a nadie y no tenía nada más que hacer.

No se si mi olfato me estaba engañando o había alguien fumando cerca, busco con la mirada y efectivamente allí estaba el chico de quien solo se el apellido, Malik, como debí esperarlo tenía sus cejas juntos en un ceño fruncido con un cigarrillo entre sus dedos, parecía enojado desde aquí, el me pilla mirándolo, aleteo mi mano en forma de saludo pero el simplemente me ignora y continúa en lo suyo.

Nuevamente las preguntas, por que era así de frio?.

Ya era la hora de salida nunca desee tanto llegar a casa, en cuanto estuve afuera no vi el auto de mi hermana por ninguna parte y solo me pregunto dónde estará metida, espere lo suficiente como para que la escuela estuviera casi vacía, los pies me dolían, por lo que decidí sentarme en los pequeños escalones de la entrada, ya no había nadie aquí y mucho menos señales de Brenna.

El sonido de una motocicleta despertó mis pensamientos, era el mismo chico de la primera y segunda hora, estaba frente a mí con su moto, listo para irse y yo aquí esperando la llegada de mi hermana que obviamente no aparecerá. Este chico aparecía en todos lados, hasta ahora es el único con el que he hablado.

"Vienes?"- me pregunta enarcando una ceja. Mientras lo miraba desde mi lugar sin mover ni un dedo, me debatía mentalmente si ir con él o no, aparte de que no lo conocía no pretendía subirme en esa moto, me aterra la idea. 

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