1 | Verde

1K 80 26
                                                  

Capítulo 1: Verde.
Canción del capítulo: Ocean Eyes - Billie Eilish.

—Eres precioso, ¿lo sabías?

Eso fue lo que Julio me dijo luego de que tuviéramos nuestra primera plática a solas.

Pensé que quizás ese no era un tema normal con el que un chico debía traer a la platica con otro chico.

Él, el muchacho que empezó a coquetearme, él que tiene nombre del séptimo mes del año, nos habíamos conocido antes en la secundaria, era amigo de amigos , y siempre que lo saludaba no era nada más que por compromiso. Era popular con las mujeres, o las niñas en ese entonces. Cuando yo lo conocí él ya estaba en el último año de secundaria, y yo apenas iba entrando a primer año. Nunca paso de un hola y un adiós. Hasta que yo estaba en tercer año de secundaria.

Un miércoles mis amigos y yo habíamos planeado irnos de pinta, escaparnos de la secundaria e ir a casa de un amigo del hermano de Ash a fumar hierba.

Todos habíamos puesto un dinero, yo conseguí una onza del dealer de mi cuadra. El chico de la casa, Fredo y sus amigos también conseguían un poco de ella a cambio de dejarnos fumarla ahí y por unas cervezas. Ash se había robado la pipa del cuarto de su hermano mayor.

Mis amigos, Asher, Marcos y yo estábamos en diferentes grupos de la secundaria, lo cual servía bastante bien para el plan.

Cada semana, uno o dos días que escogían al azar los prefectos realizaba una revisión de mochilas en todos los grupos. Ese día escondí la mota debajo del lavamanos de los baños, por suerte nadie fue los suficientemente curioso como para revisar debajo y luego de la hora de receso, ahí seguía.

Nos cambiamos el uniforme por ropa casual antes de escaparnos.

Lo difícil no era salir del lugar, lo difícil era pasar desapercibido por los prefectos, una vez que pasabas eso solo debías saltar la barda y estabas del otro lado, libre.

Cuando llegamos a la casa de Fredo, un muchacho delgado y larguirucho de cabello negro ondulado nos abrió la puerta.

—Hola... -Nos saludo dudoso. —¿Necesitan algo?

Al principio dudé, había dejado crecer su cabello y se veía diferente. Pero su nariz aguileña y sus ojos verdes que eran casi tan grandes como sus cejas eran inconfundibles, ellos me ayudaron a reconocerlo.

—Venimos a buscar a Fredo. -Le contesto Ash.

—Ferds no está ahora, salió a comprar unos cigarrillos, pero no debe tardar. -Él abrió más la puerta. —Pasen.

Pasamos en fila y yo quedé al final. Julio me agarró del brazo cuando pasé por su lado, haciendo que me volteara a verlo sorprendido.

—Te me haces muy conocido... -Me dijo frunciendo el ceño. —¿No estábamos en la misma secundaria?

—Sí. -Asentí sonriente. —Pero yo sigo en la secundaria.

—Ah, ¿En serio? Creí que te conocía porque estábamos en la misma generación.

—No, yo estaba dos grados más abajo. -Le expliqué.

—¡Ahh! -Expresó emocionado. —Entonces ya sé de dónde te conozco, tú eres amigo de Jessica ¿no?

Yo nuevamente asentí.

—Sí, sí. Ya me acuerdo de ti. Es que, discúlpame... —Negó con la cabeza como si pensara en algo gracioso o vergonzoso, lo cuál me dió curiosidad. —La adolescencia te pego bastante. Estas muy diferente, más alto y tú cara también esta muy diferente.

PRECIOSODonde viven las historias. Descúbrelo ahora