BV.5 Capítulo 4

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Disclaimer:

Los personajes de CC y SS no me pertenecen, si no a sus respectivos autores y a quienes hayan pagado derechos sobre los mismos. De ser míos, las historias serían MUY diferentes X-D

Míos son los demás personajes, así como la historia aquí narrada; basada en el anime de Candy Candy, y que tiene ciertas modificaciones que me eran necesarias. Obvio las canciones tampoco son mías, sólo fueron una maravillosa inspiración.

No tengo fines de lucro, es sólo para pasar un buen rato y tener al menos un terryfic más.

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 La oji-vede lo escuchó atentamente, interrumpiendo lo mínimo y sólo para hacer alguna que otra pregunta clave. Cuando el relato hubo terminado, él se sentía con un peso menos encima, pero no con menos dolor y vacío. Agachó la cabeza colocándola entre sus manos, suspiró con ganas y así, encorvado, se giró para ver si su inesperada confidente no se había dormido, en vista de su silencio. Ella lo observaba crítica, levantó la mano enguantada y asestó un buen zape en la cabeza del actor - ¡¡TARADO!! –

- ¡Oye! – Protestó el aristócrata, sobándose el área afectada y mirándola fiero, aunque con la lagrimita que asomaba por la esquina de su ojo derecho, la furia perdía unos cuantos puntos. La tipa golpeaba insospechadamente fuerte.

- ¡Te lo mereces! Y juro que si tu Candy estuviera aquí le jalaba de las coletas como escarmiento ¡Par de brutos! -

Ella estaba verdaderamente molesta y sorprendida por la historia, por corroborarla en realidad. Se levantó y empezó a caminar en círculos manoteando en franca frustración y mascullando toda clase de cosas en francés. El aturdido oji-azul la veía ir y venir; pasmado por la reacción de la mujer (y todavía mareado por el tremendo zape recibido).

Ella detuvo sus despotriques y se plantó frente a él, con las manos en jarras y mirándolo como una mamá mira al hijo al que está a punto de sermonear; Terry lo notó y tragó saliva, estaba visto que no era buena idea hacer enojar a su nueva amiga.

- De verdad es increíble, pensé que eran solamente rumores tontos – Dijo ella frunciendo el ceño de manera cómica.

- ¿Rumores? ¿De qué hablas? – Preguntó 'Romeo', todavía molesto y adolorido.

- Cuando fui al estreno de la obra que originalmente protagonizabas con Susana, en el intermedio escuché a unas mujeres chismear respecto al accidente, y de cómo se decía que la Marlowe intentaba usar eso a su favor para obligarte a casarte con ella – hizo una pausa para apartar un poco el flequillo de sus ojos, y bufando, continuó – No di mucho crédito a las habladurías, y menos cuando el gran Terrence Grandchester abandonó la obra y desapareció. – Lo miró, con una expresión indescifrable en el rostro, naturalmente de marfil, pero enrojecido por la exaltación.

Terry la miraba entre enojado y asombrado; ¡así que de ese modo fue como Candy se enteró del accidente y por eso fue al hospital a ver a Susana! Maldita gente chismosa y entrometida...

Hasta ese momento, Albert era el único que sabía que había ido a buscar a la pecosa luego de desaparecer, y se había mostrado afable y comprensivo con él; pero esta mujer estaba enojada, y le había revelado sin saberlo, una parte de la historia que le faltaba. Meditó un poco en ello, antes de hablar nuevamente.

- ¿Y ahora crees que es verdad lo que decían? –

La chica abrió enorme los ojos y puso cara de espanto, hasta abrió la boca, para un mejor y teatral efecto. Dejando la mano izquierda en su cintura, puso la otra en su frente, pasmada.

I. Black VelvetWhere stories live. Discover now