Primera parte: Apenas un capricho.

6.8K 380 248
                                    

   El ruido de voces le hizo detenerse. Asomó con mucha cautela su azulada cabeza por la esquina de los casilleros. En medio del pasillo principal se encontraban Kentin y Sucrette hablando animadamente. Oprimió sus dedos en el borde de la pared, mordiéndose el labio, contemplando al castaño que no despegaba la mirada de la chica.

   Ya había perdido la cuenta de cuántas veces lo había espiado así, desde lejos, a escondidas, deseándolo sin una pizca de pudor, pero allí estaba otra vez. Un digno stalker.

   Había intentado ser amigable, hacer bromas, pues el chico no parecía recibir sus flirteos de la forma correcta, ni captar sus indirectas. Pero nada funcionaba.

   Alexy no sabía si Kentin era exclusivamente heterosexual (rogaba por que no), pero estaba determinado a averiguarlo, incluso tratando de verse como un amigo, que no era lo que Alexy esperaba pero era un comienzo, era mejor que nada.

   Vio cómo la chica se despedía y Kentin no parecía muy de acuerdo con ello; aun así no la detuvo y se dio vuelta hacia donde Alexy se encontraba. Pasó caminando por delante de él, hacia su casillero; no como si lo hubiese ignorado, más bien no lo vio tras la columna.

   ― ¡Hey! ―Alexy salió de su escondite dirigiéndose a Kentin.

   ― Otra vez tú ―refunfuñó Kentin sin dejar de sacar las cosas de su casillero.

   ― Sí, estoy bien. Gracias por preguntar. También es un gusto verte ―respondió con una sonrisa y un deje de ironía, sin dejarse afectar.

   ― Lamento no poder decir lo mismo. ―Guardó un último libro y cerró el casillero―. Ahora, si me disculpas... ―Y se giró dándole la espalda.

   ― ¿Cuál es tu problema? ―preguntó Alexy, adelantándose hasta caminar junto a Kentin.

   ― Escucha. ―Kentin se paró de repente y se giró hacia Alexy―. No sé qué estás buscando ni por qué te empeñas tanto en hablarme, en caerme bien o lo que sea, pero no estoy interesado. Gracias.

   ― Me rechazas como si fuera un vendedor de seguros ―comentó con una risita.

   ― Los vendedores de seguros tienen un límite, no como tú. ―Se dio media vuelta y se marchó.

   Había pasado otra semana de clandestinas observaciones y pequeñas conversaciones infructuosas sin sentido. Alexy empezaba a creer que no había manera de acceder a ese chico y se estaba dando por vencido.

   Caminaba por los pasillos con los audífonos puestos cuando un brazo se colgó de su cuello, bajándole la diadema.

   ― ¿Cómo va la cacería? ―prorrumpió Armin, con la mano sobre su hombro. Miraron al mismo tiempo hacia las escaleras al fondo del pasillo donde se encontraba sentado Kentin, hablando de mala gana con alguien a quien no conocían.

   ― Creo que me doy por vencido ―dijo Alexy, volviendo la vista hacia la pared antes de que Kentin lo pillara contemplándolo.

   ― ¿No intentaste lanzarle tus pokebolas?

   ― Dudo que eso funcione con él.

   ― Tal vez hubiera funcionado en su etapa anterior.

   ― He escuchado de ello pero no he visto ninguna fotografía ni nada para saberlo.

   ― Maldición, es como si hubiera evolucionado.

   ― Kentinmon.

   ― Eso es Digimon; yo hablaba de Pokemon, si no diría que había digievolucionado.

Si pudieras verme. [KentinxAlexy]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora