Capitulo 15 - ¿Cariño o amor? (En edición)

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Me desperté por incomodidad, mi brazo estaba en una mala posición. Maldije ya que el resto de mi cuerpo estaba muy cómodo.

Para cambiar de lugar el brazo, tuve que mover un poco de todo mi cuerpo.

Ahogue un grito para no despertarlo.

Observe nuestros cuerpos desnudos, uno sobre el otro. No estaba segura porque tenía ganas de llorar, solo estaban allí. Quise encerrarme en mi baño y llorar como suelo hacer.

Me gustaría considerarme alguien fuerte. Pero no. Soy muy débil y lloro por cualquier estupidez que ocurra.

Debería estar feliz, ¿no? Ayer dije mi primer 'te amo'. Pero esa felicidad no se encontraba allí.

Estaba muy lejos de la felicidad que debería tener. Tan lejos que me sentía mal, me sentía enferma. Enferma y mentirosa.

Diego se veía hermoso mientras dormía, sus párpados descansaban sobre sus ojos, y dormía con pura seriedad. Aún así lo único que reflejaba su rostro era paz y armonía. Como si estuviera viviendo un buen sueño.

Me pregunte por qué no me sentía tan dichosa como debería.

Sé que la vida no es una novela romántica. Lo tengo muy presente. Pero tenía una mínima ilusión.

Tal vez lo único que logran esas historias es hacernos sentir insuficientes con nuestras propias vidas. Aunque no creo que ese sea el propósito de una autora, ¿no es así?

Recuerdo que a los catorce años, todas las chicas de mi edad ya habían besado a un chico. Pero las chicas de los libros a esa edad aún no.

Las chicas de los libros suelen ser la patética nerd o antisocial que no besa a nadie hasta que llega "el chico". Normalmente su primer beso suele ser especial y en una edad de la adolescencia avanzada.

Tenía la mínima ilusión de que eso me sucedería.

Entonces, a los quince años no lo soporte y me deje llevar con el primer chico que se mostró interesado en mí. Sé que no fue lo correcto. Pero lo hice y no me siento tan arrepentida. Preferí que mi primer corazón roto fuera por un imbécil como él y no por alguien que enserio amara.

Observe el pecho de Diego el cual subía y bajaba con lentitud. Los segundos se pasaban tan lentos en aquel instante.

¿Y que se suponía que le diría cuando despierte? La única vez que lo hice con alguien desperté sola junto a una carta que decía:

"Adiós Lidia,

Liam".

Allí me pregunte porque no quise ponerle a Diego un apodo único. Todos le llamaban Diego, nadie le llamaba de otra manera.

Pero nunca lo había pensado y no quería hacerlo por compromiso.

Todo esto no quiere decir que no disfruté la noche pasada. Solo digo que no fue como esperaba... aunque no esperaba nada en realidad.

Diego había sido cuidadoso, me pregunto en más de una ocasión si me dolía o si algo estaba mal. Pero era imposible, un bebé salió de allí.

El había sido un caballero por completo. Y le dije te amo al oído cuando estábamos por caer dormidos.

Todo lo que describo y recuerdo dan a pensar de que fue la noche perfecta.

Pero, ¿por qué no lo siento así?

- Buenos días- Diego murmuró.

No noté que su respiración había cambiado a una más rápida.

Cómo Ocultar un Secreto a Todo el Mundo © HISTORIA COMPLETA (En edición)¡Lee esta historia GRATIS!