Sueño entre la noche del 23/24 - 11-2019

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Me encontraba en los laboratorios de la universidad, realizando la Memoria de Título, fui al baño que queda en ese mismo piso, había cinco niñas más usando los lavamanos. Al momento de usar el penúltimo lavamanos, la niña del lado se veía resfriada, con gripe; de repente estornudó y tosió con sangre, salpicando la sangre a todas las que estábamos en ese momento. A tres niñas la sangre entró por la boca, a mí solo hasta el cuello. Les pasé papel para que se limpiaran y a los pocos minutos las cuatro niñas se veían enfermas, siendo que estaban sanas; empezaban a estornudar y toser sangre, igual que la niña resfriada. Se fueron y yo me devolví a los laboratorios. Cuando terminé la jornada, ya estaba oscureciendo, al salir del laboratorio había gente corriendo y mucha sangre en el suelo. Había una epidemia que había comenzado con las niñas que había conocido. Había mucha gente tosiendo sangre, otra gente sana corriendo, y gente "resfriada" con sangre persiguiendo a las personas. En un momento escucho que alguien viene corriendo detrás de mí, miro hacia atrás y era una persona con la enfermedad persiguiéndome. Comencé a correr por todo el edificio, en el camino me encontraba con compañeros, éramos unas diez personas en total, comenzamos a correr lejos; nos perseguían cada vez más gente infectada. Llegamos a un condominio de edificios que tenía una piscina, uno de mis compañeros dijo que nos metiéramos a la piscina y aguantemos la respiración hasta que se fueran. Todos nos metimos hasta el fondo de la piscina; mientras estaba bajo el agua miraba para la superficie y lograba ver que la piscina estaba rodeada de gente infectada mirándonos, cerré los ojos para no asustarme y desesperarme, luego los abrí y ya se habían ido, pero al salir del agua, vimos que los infectados habían tirado sangre de su boca a la piscina y estaba casi toda la piscina con sangre. Por lo tanto, varios de mis compañeros empezaron a tener allí mismo los síntomas de la enfermedad, escupiendo sangre y a los minutos convirtiéndose en infectados. Con los demás continuamos corriendo y nos separamos después de varias horas para irnos cada uno a sus casas. En mi casa estaba mi mamá, comenzamos a hablar de todo, vimos TV, donde informaban que la epidemia se había propagado por un virus de origen desconocido, informaban que la gente empezaba a tener síntomas comunes de una gripe, la enfermedad se contagiaba vía oral al tener contacto con la sangre infectada o por medio de una herida, pero lo que diferenciaba al virus de una gripe era que luego de minutos de los primeros síntomas, se comenzaba a toser sangre, a perder el conocimiento y a no sentirse uno mismo como persona, luego atacabas a más gente. Con mi mamá llegábamos a la conclusión que teníamos que salir del país, ya que esta epidemia por el momento solo se encontraba en Chile y aún a los otros países no se les informaba de esta epidemia porque se había cortado toda conexión (telecomunicaciones, WiFi, etc). 

En auto logramos llegar al aeropuerto, luego de horas esperando con miedo lográbamos tomar un vuelo, el cuál iba a un país europeo. El aeropuerto de ese país se encontraba cerca de una playa. Cuando íbamos llegando al aeropuerto, el avión comenzó a tener problemas mecánicos, el piloto perdió el control de avión y éste iba a desplomarse al mar. Por la desesperación algunas personas se tiraron directamente al mar, con mi mamá encontrábamos paracaídas, por ello, lográbamos descender casi en la orilla de la playa. Había gente de vacaciones porque estaban en temporada de verano en ese país; cuando estábamos por caer al mar, la gente nos comenzó a ayudar y lográbamos estar cerca de un bote, al cual después subimos. Cuando salíamos de la playa había un sismo de alta magnitud y el mar se comenzó a recoger, lo que significaba que iba a haber un tsunami. Corrimos lo más que pudimos, alcanzábamos a subir a una escalera alta que daba a un monumento, había mucha gente; la ola nos golpeaba, mucha gente se ahogaba, y algunos alcanzamos a afirmarnos bien. Luego de eso fuimos a hablar con algunas autoridades del Gobierno local de esa ciudad; les informábamos de todo lo que estaba ocurriendo en Chile y nos dijeron que nos quedemos tranquilas, que ellos iban a ayudar al país. Nos sorprendimos cuando vimos que la solución fue que los militares asesinaron a toda la gente que tenía el virus. Sentí tristeza, porque esa no era la forma de solucionar una epidemia, debieron primero tratar de encontrar una solución al virus. Pasamos meses en ese nuevo país hasta que nos dijeron que Chile ya estaba fuera de peligro porque ya habían asesinado a toda persona infectada (me sentía triste por esas personas). Volvimos a Chile, cuando viajábamos por el país para llegar a nuestra casa, daba tristeza ver casi todo vacío y muy poca gente, habían asesinado a 2/3 de la población. 

Luego de otros meses, se trató de volver a la normalidad, los supermercados volvieron a funcionar, con todas las comidas posibles, y la gente comenzó a salir de sus casas. Un día fui al supermercado, era de noche, compraba muchas cosas para tener durante todo un mes o más, tenía el carro de supermercado lleno, y me colocaba en la fila, las filas eran muy largas porque toda la gente estaba comprando histéricamente. Mientras estaba en la fila me daba cuenta que se me habían olvidado botellas de agua, había que comprar agua, ya que en las casas no había agua de las llaves. Le decía a una señora que me cuidara el carro de supermercado y el puesto mientras iba a buscar agua. Cuando llegaba a ese pasillo había mucha gente peleando por ellas. Encontraba unas botellas con agua, pero estaban muy calientes, porque era verano y hacía mucho calor; con una chica que también se encontraba en ese pasillo comentábamos eso y se nos ocurría que dejásemos unas botellas escondidas atrás de otras en los refrigeradores mientras estábamos en la fila. Esa chica estaba un puesto antes de mí, y antes de ella estaba una señora con su hija de unos 8 años. Cuando ya estaba a punto de tocarnos para pagar las cosas, íbamos a buscar las botellas y las repartíamos. La niña de 8 años le pide un poco de agua a la chica porque tenía mucha sed, cuando la niña tomaba la botella me di cuenta que el agua tenía unas gotas de color verde claro, como si alguien hace poco se las hubiese colocado. La niña se tomó el agua y a los minutos se comenzó a sentir mal, y comenzó a tener síntomas de una gripe. Cuando reaccioné que esas gotas verdes debe haber sido el virus, la niña ya había contagiado a la mamá y comenzó todo de nuevo; la gente comenzó a gritar, correr, hubo muchos infectados...... y desperté.

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⏰ Última atualização: Nov 25, 2019 ⏰

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