Capítulo 11 - CÓMO CONOCÍ A VUESTRA GORDA II

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UNA VELADA COMPROMETIDA

Después de pasar una maravillosa tarde en el parque con-templando apasionado cómo la que era mi novia por aquel entonces devoraba dos hamburguesas triples del 'Búrdel King' –así me ha gustado siempre llamarlo– la tía me comentó que aquella noche saldríamos de fiesta por la capital con unos amigos suyos que eran... ¡gays! Madre mía, para un chico de pueblo como yo aquel iba a ser un momento verdaderamente comprometido. Mi primer contacto con el mundo homosexual y no tenía ni idea de cómo debía comportarme.

–Oye –Le dije–. Cuando saludas a un tío de esos 'gay'... ¿le tienes que dar la mano normal o le tienes que dar dos besos como si fuera una tía?

–Joder Talentus –Me dijo la gorda–. Pues no sé, yo siempre les doy dos besos, como a las demás... pero bueno, eso depende de cada uno, claro.

¡Válgame el señor! Sólo con las primeras impresiones ya me daba cuenta de que todo aquello se me iba a hacer así como bastante catastrófico. Seguro que terminaría metiendo la pata por muy prudente que tratase de ser, no sé, tal vez se me esca-paría un chiste sobre maricones o soltaría algún improperio furtivo en plan homófobo sin darme cuenta. Desde luego, sería una noche muy larga.

– ¿Sabes qué estaba pensando? –Articulé.

–Pues no, claro que no... –Me confesó ella.

–Obviamente... verás, estaba pensando que 'divorcio' debería escribirse con be en lugar de escribirse con uve.

– ¿Ah sí? Y ese razonamiento tan... tan fuera de lugar ¿a qué se debe?

–No, verás... es que últimamente se está criticando mucho la libertad con que la gente se divorcia y todo eso...

–Ahá –Me seguía ella.

–Y creo que la fonética de la palabra influye mucho en este caso, por las connotaciones que le otorga... no sé si me explico.

Grongf, slurps, gronf, gronf... –Masticaba la gorda mientras me miraba tratando de mantener un mínimo gesto de expectación.

–Quiero decir, que si divorcio se escribiese con be, igual que aborto, pues tal vez la gente le tendría un poco más de respeto al divorcio... es que creo que al escribirse con uve no suena todo lo violento y desagradable que debería sonar.

–O sea, que según tú la gente no se divorciaría tanto si divorcio se escribiese con be en lugar de con uve... es decir, 'diborcio' ¿no? –Me parafraseaba ella enfatizando al pronunciar la be.

–Efectivamente.

–Estás como una puta cabra Polla, la próxima vez mejor pídete un Acuarius.

En cuanto la chica-foca se limpió la mayonesa que le escurría por los morros nos dirigimos hacia el metro y recuerdo que apenas la escuchaba mientras ella pretendía comerme el tarro con no sé qué historia sobre lo que estaba estudiando últimamente. De vez en cuando le echaba un vistazo a los tetones –ya se sabe, 'chica gorda = peras gordas'– pero lo cierto es que en aquel momento estaba más preocupado por cuál debía ser la actitud correcta de cara a los gueyes que por cualquier otra cosa. Yo era un tipo corriente, y lo de llevarse bien con los homosexuales era un rollo más bien cosmopolita... como la gente de ciudad, que es más guay porque son tolerantes o algo por el estilo. Eso se llevaba ahora, antes nunca había sido así. Es como lo de los dinosaurios... que no se extinguieron, sólo se pasa-ron de moda.

Seguro que en algún momento de la noche metería la gamba, la gorda se enfadaría conmigo por irrespetuoso y tendría que volver a mi casa solitario para cascármela viendo porno en VHS... y encima teniendo lejos a mis padres, que era lo que más rabia me daba. Si fuese trucho seguro que podría aprovechar la ocasión para follar durante dos días seguidos con tres o cuatro pavos a la vez ¡Puta mierda de condición heterosexual y puta mierda de tías frígidas que te dan largas para no follar contigo!

MARICONES DEL ESPACIODonde viven las historias. Descúbrelo ahora