Maratón 1/?

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Estaba sentada en la orilla de la cama cuando de repente se abre la puerta de la habitación dejando ver a un hombre de algunos 33 años o menos, no era tan mayor, se acerco a mí y como supuse, tendría sexo, otra vez..., las embestidas de aquel hombre eran suaves, me gustaban, me siento psicópata; estoy siendo prostituida ¿y me gusta que me penetren?, algo debe andar mal en mi cabeza, si en definitiva.

-Eres muy bella- Susurro el tipo de nombre desconocido besando mi cuello. Yo no hice mas que quedarme en silenció.

El hombre de ojos verdes se marchó pero no sin antes dejarme una "¿propina?" genial, ya era toda una perra, nótese mi sarcasmo.

Tenia días buenos y malos, después de dos semanas, he tenido que aprender a vivir de esto, bueno, es una obligación si quiero vivir, supuestamente si me opongo en algo me matarán; yo no tengo miedo, tengo que vengarme, tal vez no hoy, tal vez no ahora pero lo haré.

No soy una mula, gracias le doy a Dios por eso, esto es mas cómodo, yo no serviría para transportar drogas, yo sería incapaz, lo digo, porque posiblemente también el desgraciado de Anthony manejé ese polvo blanco, no entiendo para que la gente lo usa.

En la habitación en la que estoy hay un mini bar, un tubo idéntico al que observe allá afuera, de repente se me antoja un trago, yo no bebo mucho alcohol pero hay que hacerlo alguna vez.

Siento la puerta abrirse otra vez y puedo observar a un viejo, observándome con lujuria mientras bebo mi Macorix, y me percato de que anda acompañado de otro viejo.

*1 hora después*

Estos malditos viejos tenían una energía del mismo demonio, o mi Dios, me impresione ni en mi santa vida joder.

Después de los viejos asquerosos aquellos entraron mas viejos y solo un par se ellos eran de 39 hacia abajo.

Odio este lugar, pero algo debo reconocer, me pagan los asquerosos que tocan mi cuerpo, odio cuando son unos viejos de mierda, pero nada puedo hacer, en cambio disfruto del placer que me brindan los hombres que no son tan mayores, admito, son los mejores, ya hay mucha experiencia después de dos semana y llega a mi mente que en realidad necesitaba esto, me sentía libre, y el sexo a llegado a gustarme, es cuando me doy cuenta de algo pero no descifró aun lo que es...

Adiós Virginidad.¡Lee esta historia GRATIS!