Forever

276 35 4
                                          

Scott

Por fin había llegado el día. Realmente no lo podía creer, sólo espero que todo salga según lo planeado. He soltado con este momento los últimos días, lo he pensado cuidadosamente, nada puede fallar. Prepare todo y fui a buscar a Demián para irnos.

Llegamos a casa de mi amada para recogerlos, la emoción me consumía pero no, debía esperar. Ni siquiera tuvimos que bajar del auto, ya nos estaban esperando.

Mi amada se veía hermosa, siempre es hermosa.

Recuerdo la primera vez que la vi, aquella que había olvidado. Me cautivó igual que cuando la volví a encontrar. Su sonrisa, su mirada, su voz, toda ella es perfecta; y es mía.

Alex corrió hacia el auto emocionado, estaba muy feliz y en la cintura llevaba un pato inflable.

-¡Mami dijo que ilemos a nadal!- grito emocionado mientras me pedía que lo levantara.

-Claro que iremos a nadar, hay una gran piscina y tiene tobogan- le dije sonriendo.

-No ha parado de gritar que va a nadar desde que se lo dije- dijo mi amada mientras subía al auto.

-¿Tu madre no nos acompañará?- pregunté mientras le pasaba a Alex.

-Si, pero esta recogiendo unas cosas que preparó para la comida-

-No era necesario-

-Se lo dije pero no me escuchó-

-Yo iré a ayudarla- se ofreció Demián.

-Todo saldrá bien ¿verdad?- preguntó mi amada en cuanto Demián se alejó.

-Claro que si- la tome de la mano -todo estará bien, lo prometo- ella suspiro de alivio.

-¡Scott! ¡Abre la puerta!- grito Demián a mi espalda, estaba cargando varios refractarios supongo que llenos de comida -¡Esto no son unas cosas! ¡Es todo un bufet!-

Después de perder unos minutos tratando de acomodar toda la comida logramos ponernos en marcha. Pronto, sólo falta poco.

Al llegar, Liz nos estaba esperando en la entrada, se veía extremadamente feliz, y lo demostro al abrazarme en cuanto baje del auto.

-¿Que sucede?- pregunté un poco confuso.

-¡Papá lo acepto!- dijo emocionada mientras señalaba a Isaac hablando con un joven.

-Asi que ese es tu novio, tienes razón ya no es tan raro- inmediatamente recibí un codazo en el estómago.

-No seas grosero- me dijo fingiendo estar molesta y luego se dirigió a los demás -acompañenme por aquí, papá nos seguirá en un minuto-

Nos llevó al jardín, al parecer Isaac realmente estaba emocionado por tener un nieto. La piscina estaba llena de pelotas y toda clase de juguetes inflables. Pero no solo era en el agua, todo el lugar estaba lleno de juegos y atracciones para niños, y en un rincón estaba unas cuantas mesas junto a lo que parecía un bufet. Creo que exagero un poco.

-¡Wow! ¡Mami! ¡Mami! ¡Mila todo eso! ¡Puedo il!- dijo Alex realmente emocionado.

-Claro que puedes- dijo una voz a nuestras espaldas -todo es para ti-

Ni la muerte podra tocarteDonde viven las historias. Descúbrelo ahora