La muñeca Julia

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Muchas personas dicen que existen juguetes poseídos , como Anabel o Chucky. Bien, antes yo no creía en eso, pero ahora sí. Hace unos años fuimos a Pedrezuela, mi pueblo, para recoger algunos higos de nuestro jardín. Yo quise subir un momento a la habitación que comparto con mi hermana mayor para ver si todo estaba como lo dejamos el día que volvimos a Madrid en verano. Rebuscando en el armario me encontré a una Nancy de mi madre. Tiene el pelo castaño corto y un vestido blanco y con  lunares negros. Como quería tener una Nancy en mi colección de muñecas me la llevé a mi casa. A mi hermana no le hizo mucha gracia, le tenía miedo. Cuando llegamos la dejé en la habitación donde tengo los juguetes. Los días pasaron y nada extraño ocurrió. Pero cuando llegó el 13 de octubre empezó todo. Ese día me desperté como todas las mañanas, al levantarme me di cuenta de que Julia, así fue como la llamó mi madre, estaba sentada en mi silla. Creyendo que fue mi madre, la llevé de vuelta a la habitación de los juguetes. Pero siguió apareciendo en mi cuarto, incluso al volver del colegio me la encontré tumbada en mi cama. Un poco cansada de ella, le pedí a mi madre que parase de meterla en mi cuarto. Ella me miró desconcertada y me dijo que no la había tocado. Me quedé de piedra. Era imposible de que una muñeca andara sola, ¿ verdad? La vigésima segunda vez que la encontré en mi habitación tuve la idea de encerrarla con llave en el armario de los juguetes. No volví a verla más , así que me tranquilicé. Pero al empezar la primera semana de noviembre tuve pesadillas con ella. Todas las noches me despertaba de golpe por su culpa y me costaba volver a dormir, ya que sentía que algo me observaba. Harta a más no poder decidí abrir el armario donde estaba y la amenacé de volver a dejarla en el armario del pueblo. Ya tenía suficiente con el fantasma que tenía ahí y no quería tener más cosas siniestras en Madrid. Y parece ser que ha funcionado, pues llevo cuatro años sin soñar con Julia. Eso sí, siempre evito tocarla o mirarla cuando abro el armario.

¿ Tenéis una muñeca como la mía?

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