La casa antigua de mis abuelos

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Vale, empiezo con esta porque es la que más hace que me ponga nerviosa. Cuando voy a mi pueblo hay algunas veces que tenemos que ir a la casa donde vivían mis bisabuelos y mi familia antes de que yo naciera. Lo que ocurre es que cada vez que entro noto como una mala vibración en el ambiente. Siempre que vamos es para limpiar el patio de hojas o la casa misma. Si me quedo sola en alguna habitación tengo la desagradable sensación de que no estoy sola, además de que empieza a hacer mucho frío estando en pleno mes de agosto. Hay un pasillo llenos de espejo y cada vez que tengo que pasarlo necesito estar acompañada. ¿ El por qué? Una vez , cuando tenía cinco o seis años lo pasé por primera vez. En la mitad del pasillo había algo que quería que mirara a un espejo en concreto, uno muy antiguo. Ahí fue cuando me asusté y salí corriendo.  Llegamos a la parte con más clímax.

El garaje.

Todas las cosas que pertenecieron a mi madre o a algún familiar están en ese garaje. Muñecas, juguetes, herramientas...
En un verano mi madre quiso tirar algunas cosas que no servían para nada. Así que nos pusimos manos a la obra. En un momento de la mañana me quedé sola , ordenando algunas cajas. De pronto sentí como un aliento frío en el cuello, que me provocó un escalofrío. "Será el viento" pensé. Cuando acabé mi labor, empecé a andar hacia la puerta, pero un sonido hizo que me detuviera. Era como pasos de un niño pequeño. Vale, le eché  la culpa a mí maldita imaginación antes de aceptar de que había algún fantasma en esa casa. Intenté calmarme un poco y salir de ese lugar lo más rápido posible. Justo cuando tenía la mano en el pomo y poder abrir la puerta, oí como algo rodaba por el suelo. En un arranque de terror, la abrí de un tirón y al fin pude estar tranquila en el patio. Una semana después volvimos para mí buena suerte ( nótese el sarcasmo) para que un técnico hiciera algo con la calefacción. Mi madre me pidió que entrara al garaje para coger un cubo. Esa vez lo hice con más decisión, ya que todavía creía que fue producto de mi imaginación. Encontré el cubo, pero al darme la vuelta me encontré algo. Una canica negra. Entonces recordé ese sonido, como si algo rodara. Encima que estuvimos limpiando lo todo y sabía que las canicas de mi tío estaban guardadas en un bote encima de una estantería. Tenía una prueba de lo que me pasó hace una semana fue real.
Tenemos algo en esa casa fuera de lo normal.

Leyendas urbanasWhere stories live. Discover now