Capítulo 04 - CUADERNO DE BITÁCORA ESTELAR - II

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Quiénes son y de dónde proceden

Todo comenzó a mediados del siglo XII antes del advenimiento del primer mesías. La relevancia de dicho momento histórico es incuestionable puesto que fue él, Jesucristo, el primer varón humano que reveló la existencia de tan desdeñable estirpe. Su perdida obstinación por descubrir el pastel alarmó a la congregación de los maricones del espacio en la Tierra, que no tardaron en silenciar su testimonio empalándole como a un vulgar berberecho sobre la blanca arena de una hermosa playa en las costas del mediterráneo. Sí, así fue como sucedió. Lo de la cruz cristiana, la corona de espinas y demás milongas son tan sólo simbolismos adaptados por la religión católica que, por si aún no les había levantado sospecha, también forma parte del gran entramado que esos malditos maricones llevan pergeñando desde entonces. De hecho, las más terribles calamidades que haya podido sufrir el mundo heterosexual hasta nuestros días han sido siempre perpetuadas en su nombre. Es por ello por lo que en los siguientes capítulos de este cuaderno me propongo evidenciar la desmedida conspiración ante los ojos de quien me lee para así poder dar a conocer el primitivo estado de ingenuidad en el que lleva sumido la sociedad heterosexual desde los tiempos en los que el hombre no tenía necesidad alguna de cubrir sus partes con un taparrabos.

Ellos estaban aquí mucho antes de que emergiese la primera corriente existencialista entre los seres humanos. La cuna de la civilización occidental se debe por completo a su influencia pues, hasta el momento en que aparecieron, ningún ser terrestre necesitó cuestionarse absolutamente nada acerca de su propia realidad y el hombre en concreto vivía tan feliz como continúan haciéndolo los animales domésticos hoy en día. Toda la culpa es suya, pues sin sus estúpidas y desafortunadas supercherías el mundo en el que vivimos sería ahora muy diferente.

Durante el periodo de esplendor del Tercer Reich tuvimos la oportunidad de subsanar el problema de raíz definitivamente pero, a consecuencia del estado pueril y de inconsciencia en el que vivía sumida la humanidad por aquellas fechas, el ambicioso plan fracasó. Detrás de dicha derrota se encuentra una doctrina encubierta que ha permanecido silenciada de manera inconmovible hasta nuestros días. Hablo ni más ni menos que del 'Porculismo internacional', al cual le reservo un espacio en mis líneas para más adelante.

Nos encontramos por completo a su merced y después de tanto tiempo todavía no somos conscientes de ello.

Despertemos.


Capitán Tarsicio W. Petaclio

MARICONES DEL ESPACIODonde viven las historias. Descúbrelo ahora