6 Aloha, Danno (McDanno)

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Emotivo: Sentimientos confusos: Hawaii 5-0 (Steve y Danno) serie tv.


Steve no había podido dormir bien, es más, no había podido dormir nada.

Durante tres días, le había sido imposible conciliar el sueño por más de media hora durante toda la noche, despertándose a cada momento o por el menor ruido nocturno. Esa falta de sueño le estaba provocando problemas en su trabajo y pronto comenzarían a sospechar que algo le estaba sucediendo. Si es que las ojeras o el mal carácter que estaba teniendo estos días, no fuera un indicio de que no estaba en su mejor momento.

El cuartel general de 5-0 estaba en total silencio, él estaba sentado en el sillón de su oficina mirando hacia la ventana viendo como la vida diaria de los habitantes de Honolulu poco a poco despertaba y comenzaban con sus quehaceres. Personas iban y venían, el edificio comenzaba a cobrar vida y sabía que pronto todo su equipo estaría en el cuartel.

Él rogaba que todo estuviera tranquilo ese día, porque no tenía cabeza para nada. No quería ver a nadie y sin embargo, había ido a la oficina después que su habitación y en general toda su casa le pareciera sofocante, provocándole una terrible sensación de soledad que no pudo soportar. Cada pared, cada adorno le recordaba a esa noche... esa noche que ocurrió lo que no debía, lo impensable.

Respiró profundo al recordar cómo hacía tres días atrás su mundo había dado un vuelco después de que habían cerrado un caso difícil y donde su mejor amigo casi pierde la vida, él junto a su equipo habían ido a tomar unas cervezas donde Kamekona.

Hasta ahí todo fue tranquilo y normal.

Todos rieron, bromearon y la pasaron muy bien, hasta que todos cansados se retiraron dejándolo solo con su amigo.
- ¿Por qué no vamos a seguirla a tu casa? -Había sugerido Danno y a él le había parecido la mejor de las ideas.

Juntos se levantaron de la banca que ocupaban y fueron a su casa. Una vez ahí, todo fue algo confuso. Ellos tomaron mucho licor, charlaron de cosas que jamás hubieran hablado, temas demasiados personales como para decirlas estando sobrios, a pesar de ser muy buenos amigos, los mejores a pesar de sus continuas riñas, siempre hay cosas que no se cuentan así no más. Cómo cualquier relación tenían sus altas y sus bajas, aun así, ellos eran muy unidos.

«La relación que tenían...»

Aquella noche, Danno, había dicho algo que lo sorprendió.

-Oye, Steve... -las palabras que pronunciaba Danno eran entrecortadas, los ojos claros que habían estado algo desenfocados, en ese momento se mostraron atentos y alertas enfocados en él- ¿Sí sabes que eres la persona más importante para mí después de mis hijos?
-Claro, Danno, igual lo eres para mí -respondió algo intrigado.

-Mientes, infeliz -logró articular su sentencia.

- ¿Qué dices? ¡Soy totalmente sincero!

-No, no lo eres -había insistido su amigo-, porque tú no tienes hijos... así que no. Deberías decir que "soy" lo más importante en tu vida, maldito desgraciado... -gruñó las palabras y al decirlas se había acercado bastante a él y después de quedarse quieto, actuó.

Daniel Williams lo besó torpemente en un inicio para luego comenzar a besarlo con una pasión que lo dejó mareado en un inicio. Estaba en una bruma, no solo porque estaba demasiado borracho para procesar rápidamente las cosas debido al alcohol, sino porque ese beso era uno del tipo que jamás recibió ni siquiera de sus más ardientes amantes, tampoco es que hubiera tenido demasiadas.

Primero, no supo que hacer, hasta que prestó atención al olor fuerte y masculino de su compañero que llenó sus sentidos hasta rebalsarlos. Él sabía cómo olía su amigo, lo que no se había dado cuenta era de cuanto le gustaba. Sentir la lengua de Danno conquistar su boca lo tenía jadeando y queriendo más, deseando sentir el cuerpo de su compañero de trabajo, lo estremeció todo.
Aquel pensamiento lo hizo tomar consciencia sobre lo otro. Sobre el beso a sabor de cerveza que estaba recibiendo y que correspondía con la misma pasión, sentía que lo había deseado desde hacía mucho.
Danny era su amigo, el mejor y único, era ohana y no deberían estar besándose cómo si no hubiera un mañana. Simplemente no se deberían estar besando nunca; entonces, ¿por qué no hacía nada para romper el beso?

Las curiosas formas del amor - Fictober 2019Donde viven las historias. Descúbrelo ahora