Capítulo 17

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Kerstin.

Slien, Alemania.
Hora: 11:39 pm.

Dagna Zweig✖

Los calzones corrían.

Cielos, estaba alucinando.

Quizá bebí demasiadas copas de cleudins, pero cuando el extraño Alun me dio la tercer vuelta, mis brazos se aferraron más a los del chico, mis uñas presionaron su piel con fuerza y el ni se molestó en quejarse. Tomó mis manos y seguimos moviéndonos de una forma tan extraña y graciosa a la vez.

—Quería ser astronauta — le confesé, no dejé de moverme y miré fijamente la máscara de Alun. Era una locura, estaba bailando especialmente para un desconocido —. Luego mi padre asesinó a una chica y el queso de kin era tan pequeño como mis dos senos juntos. Quiero ir a la luna.

— Un día de estos iremos a luna y comeremos el queso de ese tal kin —me tomó bruscamente del brazo con una sonrisa.

—¿Es una promesa?

—Lamento que haya sonado como una.

—¿Por qué?

— Siempre suelo romperlas para salvarme a mi mismo.

— Descuida, te contaré exageradamente qué tan rico estuvo el queso de kin — le dije con simpleza. Mi rostro se impactó contra su pecho, gracias al golpe una pequeña parte metálica de su traje me lastimó el ojo —. Auch.

—Veamos — tomó delicadamente mi barbilla, levantándola un poco para examinar mi rostro. Su pulgar acarició mis mejillas lentamente hasta llegar a mis labios —. Tienes que cuidarlos mejor, no eres la misma cuando besas a otros chicos.

—¿Crees que ésta versión es la real? — cubrí mi boca al reírme, una agrura que no experimentaba desde hace mucho tiempo me hizo arrugar la frente.

Él chico notó el cambio e intentó descifrar lo que estaba sucediéndome. Entonces, dejé escapar esa incómoda sensación y vomité sobre el chico, específicamente en su cara enmascarada.

Arruiné su traje, por eso me separé de él para reírme con medida.

— Es tan injusto que el vómito de una extraña me deje sin palabras — asqueado, evaluó el desastre en su traje —. Pero mira esto.

—¿Qué? — le pregunté curiosa.

—También tengo ganas — dio dos pasos frente a mí, calculados con una perfecta exactitud. Cuando nuestros ojos se encontraron se formó una sonrisa torcida en su rostro —. ¿Estás lista?

Confundida, crucé mis brazos y negué con la cabeza.

¿Volveríamos a bailar?

¿Pensaba besarme después de haber vomitado sobre él?

—Ven — sus guantes oscuros se unieron con el vivo color de los míos, sus dedos apretaban los míos con fuerza. A donde sea que íbamos, nos alejábamos de la ruina, de la pista de baile.

Mi cuerpo chocó varias veces con algunas paredes, pero el chico nunca se detuvo, estaba igual de perdido que yo a causa del cleudis. Reíamos mientras corríamos tomados de la mano, íbamos rumbo a un destino que solo él conocía.

— Momento —se detuvo frente a un gran árbol, liberando mi mano de su agarre.

Algo andaba mal.

—¿Todo bi — me callé al ver como un líquido asqueroso color rosa pálido escapaba de su boca, y rápidamente se dirigía hacia mi cuerpo —, en.

Estación Holbein © [Completa ✔]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora