6 meses después

Alisson POV

El nerviosismo de Kian era palpable, sus manos agarraban el volante tan fuerte que sus nudillos estaban blancos. Tenía el ceño fruncido, sus hombros estaban tensos y sus labios formaban una fina linea. Estaba tan inquieto que no paraba de mover su pierna de un lado al otro. En cambio yo trataba de mantener la calma y no mostrar signos de ansiedad pero ver a Kian así me intranquilizaba.

- No puedo hacer esto –murmuró Kian mirando sus manos-

Lo miré desde el asiento acompañante.

- Claro que puedes hacerlo, no te preocupes tómate el tiempo que necesites.

Él negó con la cabeza.

- No voy a poder hacerlo.

- ¿No lo has hecho ya con el instructor?

- Si, pero no es lo mismo hacerlo con un profesional que hacerlo solo.

Meses atrás el médico de Kian le había dicho que podía comenzar con el tratamiento para vencer su amaxofobia, que de a poco iba a poder lograr estar en un auto sin problemas y aprender a conducir. Finalmente ese momento había llegado. Kian había estado practicando con un instructor de manejo que estaba especializado en casos de amaxofobia y lo había ayudado desde el primer día, logrando que pudiera subirse a un auto y comenzara a manejar. A mi me sorprendía todo lo que había progresado en unos meses pero a pesar de que él no lo demostraba sabía que no iba a estar satisfecho hasta que no pudiera hacerlo por su propia cuenta.

- Kian tú eres esa persona que intenta aunque no tenga ni las más minima chance ¿O no? –le pregunté poniendo mi mano sobre la suya-

Kian relajó su mano y me sonrió.

- ¿No tienes miedo de estar con un loco que chocará ni bien arranca el auto? –inquirío él inseguro-

Me reí.

- No, además si chocas tendremos testigos. Estoy segura que James, Anne, Logan y Sebastian estan escondidos por alguna parte –le dije mirándo por la ventana y el espejo retrovisor-

- Les he dicho que no vinieran –contestó él suspirando-

- Vienen apoyarte... desde algún lugar... escondidos.

- Lo sé.

- Hey, aparte no puedes manejar peor que James y lo sabes.

James había sacado el registro un mes atrás pero estabamos seguros que había sobornado a los profesores para que le aprueben la prueba de manejo, era un peligro al volante.

- Eso no es un gran consuelo.

Me mordí el labio para no reírme y me saqué el collar del ancla que Kian me había regalado para inclinarme y ponerlo en su cuello.

- Ten fe, yo estoy justo aquí a tu lado.

Él asintió con la cabeza y me dio un corto beso antes de poner toda su atención en el volante de mi auto. Respiró hondo y puso la llave. Luego de esperar unos segundos, arrancó el auto y pisó el acelerador. Al principio se lo notaba desconfiado, iba a velocidad lenta y por momentos paraba y luego volvía a empezar pero a medida que se acostumbraba a tener el volante bajo su manos y a hacer los respectivos cambios, se relajó y todo su rostro se iluminó. Realmente lo estaba disfrutando y presenciar un cambio tan grande en su vida me hacía feliz. Calculaba sus movimientos cuidadosamente y tuve que contenerme para no saltar a abrazarlo cuando finalmente estaba estacionando el auto.

- ¿Y? –preguntó cuando apagó el motor- ¿Lo he hecho muy mal?

- Lo has hecho perfecto –le dije sacándome el cinturón y lanzándome a sus brazos-

¡Esto es guerra! [Sin editar]¡Lee esta historia GRATIS!