18 de marzo

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Querido Phillip:

Mis manos se pusieron peor. No he encontrado oportunidad para sanarlas ya que tengo que seguir trabajando sin parar. Pero aquí estoy. Supongo que el sentimiento de bienestar que me causa escribirte es mayor que el dolor. Te preguntarás cómo de estar tan en buenas manos hace algunos meses regresé aquí. Encerrada y sola. Bueno, al parecer, los celos de una mujer son uno de los sentimientos más atroces que puedan existir. Te cambian, te llenan de egoísmo y te  hacen dejar de pensar. Consumida por estos sentimientos, mi madre no durmió esa noche. Recuerdo haber oído murmuros a eso de la tres de la mañana. La inconfundible voz de mi madre casi gritando con la voz angelical de Eduardo. No lograba entender lo que decían pero discutían sobre algún tema. No era muy difícil de adivinar supongo. Esa noche, coloqué la almohada por encima de mi cabeza y dormí. Mi día perfecto, tenía que tener una noche perfecta donde por lo menos pudiera dormir bien. Y así fue. Desperté a la siguiente mañana.

Me cambié y fui directamente con Eduardo para agradecerle por la alcoba y la pijama. Él se encontraba en la sala, leyendo. Noté en su rostro un poco de tensión pero decidí no preguntarle al respecto. Antes de que pudiera decir palabra, él se dio cuenta de mi presencia y me sonrió.

—Alice, buenos días

—Quería agradecerle una vez más por sus atenciones Eduardo. ¿Qué tal estuvo su noche?

—Oh, no tiene nada que agradecer señorita. A decir verdad, no he podido dormir. Muchos sentimientos encontrados.—suspiró—Su madre salió durante la noche. No sé hacia dónde se haya dirigido. Estaba algo alterada.

—Oh—me preocupé por mi madre de repente al oír estas palabras.—A lo mejor y ha ido a casa. Tengo que apresurarme para alcanzarla. No creo que sea buena idea que me quede.

—Sí, supuse que esa iba a ser su reacción.—Ella... Estaba enojada.—Eduardo Linton se levantó del sofá y empezó a caminar hacia mi dirección. Acercó su mano a mi rostro y acarició mi mejilla.

—¿Es mi culpa?—le dije de repente sintiéndome mal por hacer que él estuviera exasperado.

—Sí. Es tu culpa.—dijo con una sonrisa en los labios.—Es tu culpa por ser la mujer más maravillosa que se ha cruzado. Es tu culpa por no haber venido a mí antes que ella. Es tu culpa porque me he enamorado señorita. Tan rápido, tan inesperado y tan inexplicable. Siento que las almas se encuentran y cuando son las correctas no hay marcha atrás que pueda revertir lo que una provoca sobre la otra. Ayer, fue la tarde más placentera de mi existencia al tenerla como mi compañía. Es usted hermosa, hermosa en verdad. Veo en sus ojos el brillo de una mujer maravillosa y veo en ellos que no soy el único afectado por nuestro encuentro. ¿Me equivoco?

Mi corazón brincaba de felicidad. Estaba atónita. Había conocido a este hombre hace apenas un día y ahora, me encontraba enamorada, él de mí y mi madre fúrica por ser ella su pasada amante hace tan solo unas horas. La cabeza empezó a darme vueltas. Era increíble la forma en la que las cosas cambiaban.

Después aquel día, me alojé una semana entera en casa de Eduardo Linton. Mi madre no aparecía pero por primera vez en mi vida, dejé de pensar en mi familia y me concentré en alguien con el doble de importancia, yo misma. Eduardo y yo pasamos juntos esos días como dos personas normales enamoradas. Me siguió dando todas las atenciones y se aseguró de hacerme sentir cómoda. Tan solo una semana y ya me parecía doloroso la idea de vivir separada de él.

Al inicio de la siguiente semana, alguien pareció tocar a la puerta. Isabel, quien había estado contenta por la reciente desaparición de mi madre, se apresuró a atenderla. Se encontró con un hombre alto, fuerte, con el rostro agitado y la tez morena. Era mi padre.

Isabel al saber quién era no le permitió pasar, lo que se convirtió en el peor error de su vida. Mi padre no estaba contento ni con la paciencia para entablar una conversación. Golpeó a Isabel dejándola inconsciente y se aproximó al interior de la casa.

Hasta aquí me quedaré. No olvides leerme mañana.

Alice

Querido Phillip:Where stories live. Discover now