MI CASA, TU CASA

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Crowley y Aziraphael iban en el bentley, se escuchaba "hey Jude" en un volumen muy bajo a como acostumbraba el demonio cuando maneja solo, era un disco que recién había comprado hace una semana

Ninguno de los dos hacia ningún tipo de comentario, por primera vez en millones de años habían sentido un silencio incómodo entre ellos. No hubo diferencia hasta que llegaron a la tienda de libros, Aziraphael agradeció a Crowley el haberlo llevado hasta su casa, de nuevo

Antes de cerrar la puerta del auto, el ángel se quedó pensativo por unos segundos

-¿Qué pasa Ángel?- preguntó Crowley con una voz dulce e inclinándose un poco hacia el volante para poderlo ver

-Nada, es solo que, muy probablemente esta sea la última vez que nos veamos, viendo la situación (esbozando una ligera risa nerviosa)... ¿te gustaría pasar el tiempo que nos queda... (Bajando sus ojos y volviéndolos hacia Crowley en señal de pena) ...juntos?

Crowley no pudo evitar quedar literalmente boquiabierto por la propuesta del ángel, por lo que tampoco supo qué contestar, tal vez esa era la última vez que lo vería y fue voluntad de Aziraphael que él se quedara a vivir sus últimos días en su casa

–yo, yo...

-Bueno, he de confesar que no tengo muchos bocadillos para ambos ni ropa para ti, pero podemos ir juntos a tu casa por tus cosas cuando las ocupes, bueno, si es que aún nos queda tiempo, y, y no tengo otra habitación ¡pero te puedes quedar conmigo! ... o en el sofá, o yo en el sofá, (oh por Dios que estoy diciendo, pensó) ¡pero eso sí, el té y el vino jamás faltarán! ... bueno si así lo deseas (volviendo a bajar la mirada, porque para Aziraphael, esa propuesta sonaba menos indecorosa en su mente)

-oh, oh yo...

Crowley se había quedado sin respiración, vamos, 6000 años de espera para tal vez, solo tal vez, poder ser correspondido por su ángel

–uh supongo que podría, ¿por qué no? (Haciéndose de rogar)

Ambos estaban en la librería tratando de sobrellevar sus últimos días, tal vez horas, o minutos juntos. Crowley había estado bebiendo sin medida, no tenía claras intenciones de ser desalcoholizado por un milagro, solo quería beber y olvidar lo que estaba pasando por un momento

-¡PATOS!- Gritó ebriamente Crowley para llamar la atención de Aziraphael

-¿Patos? ¿Qué sucede con los patos?

-¿No lo ves Ángel? Podemos fingir que tú... y yo... somos... paaatosss...

-Querido, creo que has estado bebiendo demasiado

-sí mira (se inclina hacia adelante del sofá para convencerlo) yo podría ser un porrón moñudo, el más atractivo de todo el estanque obviamente y tú una hermosa... cisne... la más hermosa-

-¡¡NO!! Sería una descabellada idea, aunque te recuerdo que me gusta ser un humano hombre (se estira la solapa de su abrigo orgulloso) pero... ¿ACASO ESTÁS DELIRANDO? si no fuera porque VOLVERIAMOS A HUIR ¿¡no lo entiendes!? Ya no me quiero seguir escondiendo, es solo que... ah, olvídalo, no hablaré contigo en ese estado Crowley ¿Crowley? ¿¡CROWLEY!?

Crowley se había quedado viendo a Aziraphael fijamente con la mirada perdida por haber bebido demasiado alcohol. El ángel asustado se retiró del demonio y se propuso acomodar algunos libros que estaban sobre la mesa, si él iba a desaparecer misteriosamente del mundo humano, no quería que su librería quedara desordenada

Por medio de escaleras y parándose de puntillas, Aziraphael intentaba tener todo en orden mientras que Crowley solamente lo veía, era como si su ángel estuviera bailando un hermoso vals únicamente para él. Era tan emocionante y aunque ellos no tenían sexo (órganos masculinos o femeninos), Crowley se sentía excitado al verlo sin ni siquiera saber porqué

Podía ver la delicadeza con la que sujetaba los libros, el demonio disfrutaba ver las delicadas y esponjosas manos de Aziraphael estirándose como si quisiera alcanzar el cielo. Su cabello blanco brillaba como el mayor lucero del universo, era la luz de la luna que entraba por una ventana abierta a media noche, a Crowley le enamoraba ver a su ángel vestido con ese antiguo saco y su moño escoses; Aziraphael era la representación viviente de la elegancia británica para los ojos de Crowley. Imaginar que su ángel solo bailaba para él

El Plan Inefable 🍎🌿Donde viven las historias. Descúbrelo ahora