- qué curioso, Kar... - Kara golpea a Lex con una mochila para impedir que hable - ¿es mi turno? – el joven desvía la conversación rápidamente

- señores, acepto la apuesta... Lex – toca el hombro del joven apretándolo fuertemente en señal de amenaza – buenas noches – se retira del sitio

Lena estaba sentada en cubierta, leyendo un libro muy concentrada, Kara se aproxima tirando la maleta descuidadamente sobre la mesa, sobresaltando a la lectora

- disculpe, no quería asustarla –

- lo que me asusta es su falta de educación –

- ¿está molesta por el beso? –

- si a eso pudiera llamársele un beso... - Kara, molesta extiende el contenido de la mochila, dando vista a un arsenal de armas

- ¿acaso estoy confundida? ¿vamos a la guerra? – pregunta Lena curiosa

- señorita, hay algo allá abajo – dice Kara inspeccionando una Glock 38 y guardándola en su pechera – algo bajo la arena –

- si, pues yo, ciertamente espero hallar algo, un libro, francamente... Lex cree que hay un tesoro ¿usted que espera hallar? –

- creo que... el mal – Kara la observa fijamente – los beduinos creen que Hamunaptra está embrujada –

- yo no creo en maleficios ni cuentos de hadas, pero creo que allí está enterrado un libro muy famoso, el libreo de Amón-Ra, contiene todos los hechizos del antiguo imperio, por eso desde niña me interesé en Egipto, es por eso que vine aquí, ha sido la meta de mi vida –

- y aunque dicen que el libro es de oro eso a usted no le interesa – Kara dice mientras limpia su escopeta

- usted conoce la historia – dice Lena asombrada

- conozco mi tesoro –

- uhm, por cierto... ¿por qué me besó? – pregunta tímida

- iban a ahorcarme, me pareció buena idea – dijo Kara en medio de risas, Lena se indignó por su comentario, abandonando la mesa y dejando a Kara estupefacta - ¿Qué? ¿dije algo malo? – le dijo a la nada, un golpe se escuchó en el área del equipaje, y la rubia, guardando su arma decidió investigar, tomando al polizón por la camisa lo estampó contra la pared

- ¡ah, que grata sorpresa! ¡amiga mía! ¡estás viva!, me quedé muy preocupado – dijo Mike

- ¡Válgame, mi buen amigo Mike!, te voy a matar – Kara saca el arma de su cartuchera apuntando al escurridizo hombre

- piensa en mis hijos –

- ¡tú no tienes hijos! –

- podría tenerlos –

- ¡cállate!, eres el guía de los americanos, no me sorprende ¿Qué estás tramando? ¿dejarlos en el desierto para que se pudran? –

- desgraciadamente no, estos americanos son inteligentes, me pagan una mitad ahora y otra al regreso, no tengo opción –

- gajes del oficio – Kara retorna el arma a su sitio, soltando a Mike

- nunca creíste en la existencia de Hamunaptra ¿Por qué quieres volver? – pregunta Mike acusador

- ¿ves a esa chica de allí? – Kara señala con la mirada a Lena, quien acariciaba un camello, pero al notar la mirada de la pareja sobre ella decide huir del sitio – me salvó el pellejo

- siempre has tenido más hormonas que sesos – Mike se burló, Kara acompañó su risa, abrazando al hombre hizo que diera un par de pasos, y agarrándolo lo tiró por la borda

LA MOMIADonde viven las historias. Descúbrelo ahora