Capítulo 13

309 42 20
                                    

Ruta a la traición.


—Di que me extrañaste.

Reí, porque no quería complacerlo ni un poco, él poseía una actitud tan egoísta que me enfurecía.

¿Qué sucedía? ¿Con su nuevo Look?

— Es patético que uses gafas de sol redondas. Aquí no sale la bola amarilla radiante.

Guardó silencio un momento.

—¿Debo preocuparme?

—¿De qué?

— Careces de neuronas.

— Mis comentarios te duelen — lo vi, él parecía impresionado.

—No es así — me dio una sonrisa burlona —. Yo he vuelto, creí que no lo lograría después de toda una extraña historia, pero, me recupero de maravilla.

Le creí. Haiol lucía espléndido, se veía demasiado bien usando una chaqueta cazadora color negro, el jersey de fondo color gris le daba una buena combinación a su estilo, ni hablar de las gafas oscuras. Si quería lucir como el chico misterioso, atractivo y seguro, lo logró. Su nuevo aspecto llenaba mi mente de muchas críticas, la mayoría buenas. No quería sentirme tonta, pero algo en mi interior deseaba quitarle las gafas, quería olvidarlo todo, perderme en sus ojos.

—Dag, ¿Estás bien? — movió su mano para que le prestara atención.

— Te cortaste el cabello — me reí al verlo.

—¿Y eso...? — me preguntó ladeando su cabeza, intentaba encontrar la respuesta en mi expresión.

—Oh — me sentí tan torpe que volví a reír, y todo se puso más extraño —, creerás que estoy loca.

Haiol me miró extrañado.

— Cuando comprendas toda la extensión que tiene la palabra locura ya puedes juzgarte.

—Escucha Haiol...

Su risa me interrumpió.

—Escucho a la perfección, y no vuelvas a llamarme así — se inclinó un poco, el tono amenazante en su voz me asqueó—. No aquí.

—¿Ahora me amenazas? — reí al cruzar mis brazos, acomodando mi postura en la mesa—. Haiol, ¿Qué estamos haciendo? Cuéntame.

El suspiró, pero no alejó su vista de mi rostro.

—No me importas Mallory, ni siquiera un poco. No somos amigos, y nunca lo seremos.

Negué con la cabeza, él sabía... mi segundo nombre ¿Cómo era posible? ¿A caso revisó los expedientes del instituto?

— Dagna Mallory Zweig Joln — se apartó sonriente —. ¿Te he asustado?

Tragué en seco y moví mi cabeza.

—Tengo los apellidos de mi madre, mi padre — di un largo suspiro, aún dolía el recuerdo de abandono.

— Apareció cuando cumpliste un año.

Asentí, era cierto.

— No debió volver.

— Así funciona esto — dijo con voz apagada —, las personas que se dedican a destrozar vidas a veces regresan por los pedazos.

—¿Cómo sabes esto?

— ¿Quién crees que protege la estación?

— ¿Qué estación?

Estación Holbein © [Completa ✔]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora