Prólogo.

Hace diez minutos que el agua está corriendo en la llave y no me he animado a bajarme de la silla para cortar el grifo. Mamá siempre me ha dicho que no está bien levantarse de la mesa sin haber terminado la comida.

Ella llega casi corriendo y cierra la llave.

― Niall, ¿por qué dejaste que el agua corriera? Sabes que el agua es muy limitada aquí ―yo fruncí el ceño.

― Lo siento.

Mi madre se acercó a mí y me miró con aquellos ojos raros. Greg solía llamar a eso "mirada maternal".

― ¿Y tú porqué estás enojado?

― Estaba pensando en papá.

De repente ella guardó silencio. Pasaron algunos segundos antes de que se sentara enfrente de mi, en otra silla.

― ¿Y qué pensabas de él?

― En que no me quiere.

Mamá juntó ambas cejas pero la ternura en ella no la abandona ni un momento. Ella siempre es tierna. Me imagino que todas las mamás siempre son tiernas.

― ¿Por qué piensas que no te quiere?

― Porque sólo lo he visto una vez ―Mamá se levantó de su silla y se acercó a mí. Me tomó para levantarme y se sentó en mi silla. Me sentó a mí en sus piernas. ― ¿Tú crees que él es feliz con su nueva familia? ¿Crees que él si quiere a su nuevo hijo?

Mamá me acarició el cabello con cuidado. ― Estoy segura que donde quiera que él esté, piensa en ti.

― Eso espero. Porque yo siempre pienso en él, mamá.

― Cariño, ¿por qué estás llorando?

― Porque tengo miedo ―dije mirando mis manos.

― ¿Miedo de qué, bebé?

― Miedo de que nadie me quiera, como papá.

― Yo te quiero, Niall. Yo te quiero mucho.

Ella me abrazó con fuerza y yo le devolví el abrazo.

Yo también quiero mucho a mi mamá y siempre lo voy a hacer. Pero sé que ella me quiere sólo porque es mi mamá y las mamás siempre tienen que querer a sus hijos

En cambio los papás no. Los papás sólo desaparecen de tu vida y no los vuelves a ver.

O tal vez sea sólo yo. Tal vez yo soy malo y por eso mi papá no me quiere.

Tal vez nunca nadie me quiera porque soy malo.

Restore. | Niall Horan.¡Lee esta historia GRATIS!