XXXIX; Llanto.

185 10 5

BELLA POV 

-Necesitamos gasolina- Noah hablo. Durante todo el viaje estuvimos felices, como si la ciudad se hubiera llevado nuestras preocupaciones y solo nos hubiera dejado con la felicidad de ser libres por un tiempo. 

-No tenemos dinero- Sentía la necesidad de decir lo obvio, aunque no serviría para nada.

Noah freno el auto al costado de un bosque, que por la hora que era, solo se veía el atardecer a lo lejos. 

-No se que hacer. - Y justo cuando acabó de decir esa frase mi teléfono sonó en mi bolsillo, justo ahí recordé que lo tenía.

Lo saque del bolsillo de mi pantalón y me sorprendió ver el nombre de mi madre en la pantalla. Lo conteste dudosa, pensando que se había enterado de que, claramente, no estaba en la playa con los Gram, si no en un bosque a 200 kilómetros de casa, con Noah.

-Hola- Conteste dudosa de que pasaría, pero nunca me hubiera esperado lo que paso después.

-Bella, hija, corre, ellos están yendo. Los tienen rastreados.- Su voz se cortaba con cada sílaba, estaba muy nerviosa. 

-Mamá, estas bien? te hicieron algo?- Mi estomagó comenzó a doler de los nervios, al igual que mi cabeza.

-Corran.- Con esa palabra corto la llamada. 

-Estas bien?- Noah me pregunto pero su voz sonó distinta, estaba realmente preocupado.

-Hay que huir- me voltee a mirarlo.

Pero ninguno de los dos se movió de su asiento. Por primera vez en el día estaba preocupada y asustada. Comencé a llorar y solo cuando Noah tomó mi mano y voltee a verlo, me rescate de que el también lo estaba haciendo. No tenía fuerzas para consolarlo pero tampoco podía hacerlo, yo estaba igual de rota que el.

-Si salimos de esto, que te gustaría estudiar?- Paso su brazo por mis hombros y yo me recosté en su pecho, ambos aun llorando.

-Abogacía- Me sorprendí a mi misma cuando mi voz sonó ronca y casi en un susurro.- Y tu?- La verdad es que no sabia a  donde nos llevaría esta conversación pero sentía la sensación de seguir hablando.  

-No lo se, iba a trabajar con mi padre pero- No termino la frase cuando comenzó a sollozar y por primera vez vi a Noah Gram completamente vulnerable, sin una armadura llamada frialdad, el se rompió en mil pedazos frente a mi. Acaricie su mano con mi pulgar.

-Todo esta bien- Nada estaba bien. 

-Lo se- Intento sonreír pero se vio mas como una mueca. Nos besamos, hundiéndonos en un paraíso en el que todo estaba bien. Nuestras lagrimas se colaban por nuestros húmedos labios mientras esperábamos que todo estuviese bien por solo unos minutos, queriendo estar a salvo el  uno con el otro. Pero en el fondo todo se derrumbaba poco a poco.

Tal vez mi paraíso era el, y yo era el suyo, pero nunca lo sabríamos. 


-----

Cada vez mas cerca del final.....



NoahWhere stories live. Discover now