Capítulo 12

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Duodécima canción de la playlist de la novela: The Greatest [Sia]

—¿Lo tienes todo? —pregunta mi madre cerrando con llave la puerta de nuestro piso

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—¿Lo tienes todo? —pregunta mi madre cerrando con llave la puerta de nuestro piso.

Suspiro y alzo el bolso que tengo colgado en el hombro como respuesta. Está es la quinta vez que me pregunta lo mismo en menos de una hora y seguramente se deba a que es incapaz de conseguir controlar los nervios que la llevan invadiendo desde que comenzó a organizar el festival del pueblo.

Es martes por la tarde y me ha pedido que la acompañe a revisar las carpas que ya se están montando porque quiere la opinión de una adolescente para decidir qué actividades se pueden realizar ahí. No soy la mejor opción para escoger con lo que se entretendrá la gente de mi edad pero en vista de que no tengo nada mejor que hacer, he aceptado.

En teoría hoy había quedado con Derek para ir al centro comercial otra vez y continuar buscando maneras de sacarme de mi zona de confort. Me apetecía mucho estar con él, sin embargo, está mañana me ha llamado y me ha dicho que hoy no podría ser. Ni siquiera ha aparecido por el instituto, lo que me da un poco de rabia. ¿Para qué me meto en el ordenador de secretaría y le hago una matrícula si luego nunca está ahí? Eso son ganas de que yo sufra infartos sin más.

Mi abuela que, está apoyada contra la pared del rellano, retoca su pintalabios con una tranquilidad envidiable. Últimamente ha recuperado la energía que ha tenido siempre y no puedo evitar sentirme aliviada por eso.

Cuando se da cuenta de que la observo me dedica una sonrisa.

—¿Quieres ponerte un poco, cariño? —me ofrece estirando su pintalabios rojo pasión hacia mí. Ella es una señora muy llamativa a la que le encanta vestirse y maquillarse con colores que vayan acordes a su personalidad, yo en cambio, siempre llevo tonos oscuros para no atraer la atención de nadie.

—No gracias, abuela—la rechazo devolviéndole la sonrisa.

—Como quieras —abre su bolso y lo echa ahí antes de volver a mirarme —¿Hoy no piensas hacer nada con Derek?

Niego con la cabeza. La he ido manteniendo informada de todo lo que Derek y yo hacemos y dejamos de hacer, saltándome tonterías como la del lago que a ella realmente no deben interesarle. Después de todo, es mi confidente número uno en esta situación.

—Tenía cosas que hacer —digo sin más—supongo que debe estar buscando a la bruja que transformó a Valerie en humana o algo así.

—Claro —murmura —aunque de todas formas yo no lo perdería de vista, todavía no confío del todo en él y no quiero que te pase nada por no estar atenta.

—Tranquila abuela, Derek es de fiar.

—Oh cariño—me mira como si fuera demasiado inocente—eres una adolescente hormonada y él un atractivo chico de ojos verdes. Claro que piensas que es de fiar.

El proyecto maldad ©Where stories live. Discover now