Cap. 3

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Al día siguiente:

—¿Me estás diciendo que ese ramo te lo dio Harry que es la persona con quién te acostaste y también el chico nuevo? —gritó Niall entrando al aula de clases.

Louis le pegó a Niall fuertemente. El rubio gritó adolorido.

El castaño le había contado todo lo que había pasado con Harry mientras caminaban a la universidad, y todo es todo.

Le habló del ramo de flores, de las dos veces que fue a su departamento y que una de ellas solo fue a decirle las buenas noches. Niall había estado escuchándolo en silencio y con interés.

Ryan se había ido de viaje. Había ido a visitar a su hermana.

Louis se pegó mentalmente. Niall no era bueno para guardar secretos.

—¡Cállate! —gritó el castaño.

—¡¿Por qué no lo dijiste antes?!

Louis se encogió de hombros.

—¡Eso sí que es un buen chisme!

—¿Podrías dejar de gritar? —cuestionó Louis.

Niall rió.

—Ahora ya no es un desconocido. —murmuró— Ahora sabes que él es un estudiante más y no un delincuente. Ahora dejarás de lamentarte por haberte acostado con alguien que no conocías.

Louis asintió no muy convencido.

—Sí, supongo.

El rubio hizo una mueca.

—¿Por qué pones esa cara? —le preguntó— Él es muy guapo, no puedo creer que no te guste ni un poco. Si Zayn no estuviera conmigo yo..—

—No quiero saberlo, gracias. —interrumpió— De todos modos, creo que a él no le agradas.

Niall hizo un puchero.

—Yo no le hice nada.

Louis iba a responder, pero el profesor entró al aula y se dio por terminada la conversación.

Harry llegó diez minutos después al salón de clases. Se le veía molesto y alterado por alguna razón.

—Que sea la última vez que llegas tarde. —dijo el profesor— Tome asiento.

Harry ignoró al docente y caminó para sentarse. Su mirada cambió al notar a Louis y le sonrió.

Se sentó nuevamente detrás de él.

Louis miró que Niall le estaba haciendo señas y muecas. El castaño renegó al notar que su amigo no era muy discreto.

Veinte minutos después, Harry llamó a Louis en voz baja. Estaban en clases y no podían hablar.

—Tengo algo para ti. —susurró muy bajo, solo el castaño pudo escuchar— Espero que te guste.

Louis frunció el ceño.

De ahí no hablaron más, el castaño se quedó con la duda.

[..]

Las horas se habían pasado muy rápidas o simplemente era porque Louis lo había sentido así.

Tocó el timbre de la salida y Louis tuvo la necesidad de ir al baño. Dejó sus cosas en su carpeta y le avisó a Niall que le esperara afuera de la universidad.

Luego de diez minutos regresó al aula y encontró a Harry sentado en su carpeta. Él era el único que se encontraba allí.

Obviamente, era hora de salida y todos ya se habían ido.

—Hola, Louis. —saludó.

El castaño sonrió.

—Hola.

El rizado se puso de pie y sacó de su mochila un libro.

—Te dije que te tenía un regalo. —avanzó hacía él— Espero que te guste.

Louis casi se muere de la emoción. Era su libro favorito, sí, el que siempre leía a diario.

El castaño tomó el libro y abrió la boca del asombro. El libro que le estaba dando Harry era el original, nuevo y estaba firmado por el autor del libro.

—Harry, dios. —comentó— Y-yo e-ehm. ¿Cómo supiste que me gustaba este libro?

Harry se quedó en silencio por un breve tiempo.

—¿Intuición? —se encogió de hombros— Lo que importa es que te lo estoy dando. Solo quedaban pocos libros firmados, tuve suerte.

Louis sonrió con emoción. No podía pensar en otra cosa, estaba realmente feliz.

—Muchísimas gracias.

Harry se acercó más a él.

—¿Quieres que te acompañe a tu departamento?

Louis sonrió tímido. Guardó su libro en su mochila.

—Niall me acompañará. Él vive al costado y..—

—El rubio. —interrumpió molesto.

—Sí.

Harry frunció el ceño. Se quedó callado como por dos minutos, simplemente se quedó observando al castaño. Louis se quedó quieto, esperando a que el rizado se despidiera de él o que le dijera alguna cosa.

Harry hizo una mueca de repente. Se le notaba dudoso.

—¿Mañana podría ir a tu casa? —preguntó— Simplemente para hablar como amigos.

La insistencia de Harry era muy notoria, pero no pudo rechazarlo por el tremendo regalo que le había dado.

—Está bien, sí. —contestó el castaño— Te espero. Y muchas gracias nuevamente.

[..]

Justo cuando Louis estaba a punto de dormir sonó su teléfono avisándole que tenía un mensaje nuevo. Eran las once y media de la noche.

El castaño gruñó, estaba muy a gusto tapado en su cama y la idea de ponerse de pie para coger su teléfono no le agradaba.

Lo ignoró y siguió en su cama.

Su celular sonó dos veces después de tres minutos. Tuvo que levantarse.

Quizá era algo importante.

Se levantó, caminó dos pasos y sacó el celular de su cajón.

Su sorpresa fue notoria al saber de quién se trataba.

Primer mensaje no leído:

''Hola, Louis. Ten buenas noches.''

Dos mensajes nuevos no leídos:

''Soy Harry, háblame.''

''Muy bien, creo que estás ocupado. Adiós.''

Louis frunció el ceño. Comenzaba a tener frío.

Se metió nuevamente a su cama, tenía una duda muy grande.

¿Cómo es que Harry había conseguido su número?

Y también tenía otra duda desde la tarde.

¿Cómo supo cuál era su libro favorito? Ni siquiera le había comentado su gusto por la lectura.

°°°
Aquí está otro capítulo más.

Espero que les esté gustando la fic.

Besos, K.

Oh no, Louis! (Larry Stylinson)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora