CAPÍTULO 29

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DOREK

Tenía tiempo sin poder ver a todos mis hermanos, sobre todo a Nate, por ese motivo accedí a venir a la competencia de motocross. Hace un mes exactamente Nate me habló para pedirme de favor que me uniera al equipo, él sabía que es un poco difícil para mí por mi profesión pero debido a que tenía años sin pedir vacaciones en el hospital accedí y más que nada porque se lo importante que es esta competencia para mi hermano.

Veo a Edric acercarse a mí con una sonrisa que decía que yo estaría en problemas muy pronto  —hermanito —palmea mi espalda —acabo de ver una rubia que te va encantar.

—Edric, acabo de terminar una relación, no me interesa involucrarme con nadie.

Él vuelve a sonreír y se encoge de hombros —la doctora era muy aburrida, estoy seguro que esta rubia te va encantar.

Niego con la cabeza —no me vas a dejar en paz hasta que vaya ¿verdad?

Su sonrisa crece y levanta la ceja continuamente, creo que alguien sigue frecuentando mucho a Nadia.
Camino junto a mi hermano sin muchos ánimos, la verdad no me interesa salir con nadie porque ninguna mujer es como ella, intenté que la relación con Zaida funcionará pero siempre buscaba de alguna manera de compararlas hasta que llegó el día en que Zaida dió por terminada la relación ya que ella sentía que nunca podríamos avanzar, no la culpo de verdad intenté hacerla feliz pero mi corazón seguía enamorado de esa niña torpe e inocente.

Me paro en seco al reconocerla, es ella sin lugar a duda, no importa que me esté dando la espalda y que ahora tenga el cabello teñido de rubio, sé que es ella, de pronto noto como un cable se enreda en su pie y aunque me acerco hasta ella no puedo evitar su caída.

–Es la segunda vez que una chica cae a mis pies tan literalmente.

Noto como se tensa ante las palabras de mi hermano, se que lo reconoce por su reacción, extiendo mi mano para ayudarla a levantarse —dame la mano niña —finalmente levanta la cabeza y ahí están esos ojos con los que tanto soñé volver a ver.

–Vielka, lo siento de verdad — el joven que estaba con ella hace un momento se apresura a levantarla y me siento algo decepcionado por no haber sido yo.

–Hola cuñadita —mi hermano la saluda como si los años no hubiera  pasado y yo no la hubiera abandonado, a pesar de que mi hermano le ha hablado ella no aparta su mirada de mí y eso me hace feliz por lo que sonrío sin ocultar mi alegría.

–Hola niña.

El momento es arruinado con la llegada de su novio, lo sé muy bien gracias a los chismosos de Edric y Sarahí.

-¿Mi amor estás bien?

–Si solo me caí –Vielka le responde sin apartar ni un segundo sus ojos de mi y se que él nota que algo está ocurriendo por que lo veo fruncir el ceño y me observa molesto.

–¿Son amigos tuyos?

Como siempre es Edric quien salva la situación y extiende su mano -soy Edric y él es mi hermano Dorek, somos unos viejos amigos de Vielka.

Vielka aparta su mirada de mí y quiero rogarle que no lo haga, puedo notar su desconcierto y su incomodidad ante la situación.

-Lo lamento necesito ir a descansar.

Es lo último que dice antes de darse la vuelta y alejarse de nosotros.

–No los quiero cerca de ella —dice el novio de Vielka después de empujarme levemente con su hombro y marcharse.

La risa de Edric me saca de mi trance —el destino los ha vuelto a reunir.

–No digas estupideces.

Corazón Vertiginoso (Saga #1) Donde viven las historias. Descúbrelo ahora